Bambones durante la fase del concurso de Murgas Adultas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. / CARNAVAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE
Bambones durante la fase del concurso de Murgas Adultas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. / CARNAVAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

La Super Bowl de Trapaseros y la crítica de Bambones sacuden la final de murgas de Santa Cruz

Un recinto entregado para una final esperada que no siempre logró conquistar al público murguero

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Lleno hasta la bandera y con el latir ferviente de las aficiones, el Recinto Ferial de Tenerife acogía un año más uno de los eventos más esperados del Carnaval chicharrero. La cita volvió a demostrar la pasión que despierta la final de Murgas Adultas, aunque esta dejó fría por momentos a la afición murguera.  

La fiesta arrancaba de la mano de la murga insignia, la Ni Fú Ni Fá. Con clamor y cariño, su presencia hace recordar a quienes sentaron las bases y rendir homenaje a la historia del Carnaval. La crítica volvió a protagonizar el repertorio de las formaciones con algo más de humor que en las fases. 

"Algo" más de humor

La final arrancó con La Sonora, a quien le tocó la siempre complicada tarea de romper el hielo. Lo hicieron con Y si… imaginamos un mundo mejor, un primer tema cargado de crítica social en el que no faltaron referencias a la cola de la TF-5, el olvido de los municipios del norte o el problema de la vivienda en Canarias. También hubo espacio para el Carnaval, con una mención especial y un homenaje a las murgas que este año no pudieron salir. El segundo tema, Guayota, apostó por el humor tomando como punto de partida el contenido de la mochila repartida en Garachico durante el simulacro de erupción. Entre risas y un simbólico “desalojo” a la clase política, cerraron recordando que, por grande que sea una mochila, nunca puede cargar con “el valor sentimental del lugar en donde te criaste”.

De vuelta a la final tras quedarse a las puertas en 2025, Diablos Locos regresó al escenario del Recinto Ferial con dos temas marcados por el humor. El Búnker más trónico abrió su participación con referencias al carril bici de Santa Cruz y una crítica a los estereotipos. En el segundo, Scary Movie Trónico, aparecieron caracterizados como el personaje de Scream, con secuestro incluido a los presentadores. Pusieron el foco en la reventa y especulación con las entradas del Carnaval, y también en los ataques homofóbicos.

Sin terminar de arrancar

Por primera vez en una final y como única murga femenina de la noche, llegaron Diabólicas. Para disfrutar y moverse en carnaval, te traigo el transporte ideal fue su primer tema, con referencias a los problemas de movilidad en Tenerife y a la libertad de expresión en las murgas, reivindicando el buen rollo que debe primar en los Carnavales. Con Extranjerizados, su segundo tema, abordaron con pinceladas de humor la subida del precio de la cesta de la compra, la especulación extranjera con la vivienda en Canarias y lanzaron una crítica directa a las actitudes racistas contra la población migrante.

En el ecuador de la noche aparecieron Triqui Traques. Con Haciendo el payaso en tiempos engorrosos volvieron a poner sobre la mesa la especulación inmobiliaria, el colapso turístico o el carril bici, además de defender los derechos de los trabajadores, como los del servicio de limpieza de la capital. En el segundo tema, Quieto y parado me tienes colgando en tus manos, se transformaron en Sonny Angels con conga incluida, una propuesta que no terminó de convencer.

Enterrando las etiquetas

Turno de Tiralenguas. Con Nuestra vuelta ciclista montaron su propio circuito sobre el escenario para criticar el Plan de Movilidad de Santa Cruz y el colapso de espacios como el Parque Nacional del Teide, haciéndose eco del lema “Canarias no se vende”. El segundo tema, Las Etiquetas, abordó la necesidad de romper con las que impone la sociedad, subrayando que “todos somos iguales” y haciendo una clara alusión a la salud mental y a la importancia de educar desde la infancia para evitarlas.

La sexta murga de la noche fue Zeta Zetas. En Enterrados se convirtieron en zombies para sacar a la luz problemáticas como la violencia de género, el abandono a los mayores o la censura a las murgas. El segundo tema se desarrolló como un "podcast", dando voz para visibilizar los problemas de las personas con enfermedades raras, del sector primario o de los vendedores del rastro de Santa Cruz tras el cambio de ubicación. 

Lo mejor para el final

Los vigentes campeones, Trapaseros, prometían una noche especial y cumplieron. Cerca de 300 personas subieron al escenario acompañando a la murga en su primer tema, un homenaje a los grupos del Carnaval y, en especial, a Salsabor dentro de las agrupaciones musicales. También hubo un llamamiento a la libertad de expresión y una mención a la situación de los trabajadores del banco de sangre. En el segundo tema recrearon una particular superbowl canaria en la que aparecieron sobre el escenario artistas como Los Sabandeños, Mel Ömana o Rosana, poniendo en valor la tradición y las costumbres canarias.

Bambones fue la encargada de cerrar la noche, y por todo lo alto. Con La gran armada llevaron al escenario el desfile de las fuerzas armadas al "estilo chicharrero", abordando cómo afectó a la movilidad de trabajadores y vecinos de Santa Cruz, los problemas de distintos barrios y la polémica sobre la apertura de comercios los domingos. En Al rincón de pensar trataron, desde la ironía, la censura y las quejas por las letras de las murgas, lanzando una dura crítica a la clase política de la capital tinerfeña, sin pelos en la lengua.

Con la suerte ya echada y el sobre del jurado preparado, la historia terminó con Trapaseros revalidando el título con su particular Superbowl canaria y nuevamente con el debate sobre la mesa de hasta qué punto las murgas van más a allá de voces y letras.