La playa de Las Teresitas queda fuera de la hoja de ruta para convertirse en espacio canino en Santa Cruz de Tenerife. Así lo recoge el estudio de viabilidad, que desaconseja su habilitación por la presión de uso, las condiciones sanitarias y la dificultad de compatibilizar un nuevo provecho con una de las playas más concurridas del municipio.
El informe, encargado a Gesplan por el Ayuntamiento de Santa Cruz, subraya que Las Teresitas concentra una elevada afluencia de bañistas y que incorporar allí una zona para perros podría aumentar la conflictividad social. Además, advierte de que se trata de una playa con escasa renovación del agua, lo que eleva el riesgo de episodios de contaminación microbiológica si se añade una presión extra sobre el entorno.
Descartada
Además, el informe del documento, al que ha tenido acceso Atlántico Hoy, recuerda que la zona ya arrastra episodios de cierre por bacterias y problemas asociados a los vertidos y a las lluvias torrenciales que han tenido lugar en diferentes momentos.
Por otro lado, también descarta esta playa como viable para la actividad en cuestión, entre otros asuntos, "por la problemática de seguridad relativa a la presencia de embarcaciones en el área idónea seleccionada por sus características (alejada de infraestructuras existentes como kioskos y de zonas preferidas para los usuarios habituales)”.
Oposición vecinal
A todo lo expuesto se suma la oposición de la vecindad, en general y de la Asociación de Vecinos El Pescador, en particular, que rechaza cualquier intento de habilitar un espacio para perros en la playa.
La entidad sostiene que los animales deben tener su propio espacio y, además, alerta de riesgos sanitarios, especialmente para niños, personas mayores y usuarios con defensas bajas.
“También tenemos el problema de los excrementos y los orines. No hay más que acercarse a las muchas calles de la capital para comprobar la falta de conciencia de mucha gente", señalan, y preguntan: “¿Quién nos garantiza que esos excrementos y orines no van a suponer un problema de infecciones y malos olores? Nadie”.
“Pipi caca para perros”
En su alegato, la asociación remarca además que Las Teresitas es una playa cerrada, donde el agua queda más estancada, y rechaza que pueda convertirse en un “pipi caca para perros”.
Con ese escenario, la opción queda definitivamente descartada, al menos de momento, en favor de otras playas donde el uso canino pueda ordenarse con menos impacto y mayor aceptación social.
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