Valleseco vuelve a poner sobre la mesa una demanda sencilla y es la de recuperar sus jardineras y parterres para que dejen de ser un foco de suciedad y se conviertan en un espacio cuidado, verde y compartido.
La propuesta Valleseco Verde, ya seleccionada para la fase de votación de los presupuestos participativos de Santa Cruz de Tenerife, plantea una intervención de 120.000 euros para rehabilitar zonas abandonadas del barrio y reforzar el orgullo vecinal.
Un barrio que pide cuidado
La iniciativa parte de una realidad reconocible para muchos vecinos y estrechamente relacionada con las jardineras del barrio, visiblemente abandonadas, repletas de hierbajos secos, con basura y escombros en distintas calles de Valleseco.
El proyecto propone una rehabilitación integral de esos espacios para que dejen de funcionar como rincones degradados y pasen a ser pequeñas zonas verdes comunitarias. En el fondo, la idea no es solo embellecer, sino frenar la acumulación de residuos y recuperar una imagen urbana más digna.
“Valleseco Verde”
El planteamiento liderado por la vecindad del barrio combina limpieza, plantación y protección con una lógica de bajo mantenimiento. La actuación prevé retirar residuos y vegetación seca, acondicionar el terreno, plantar flora nativa o adaptada al clima, instalar riego por goteo eficiente y cubrir el suelo con grava volcánica para reducir malas hierbas y facilitar el cuidado.
La iniciativa elevada a los presupuestos participativos también incluye protecciones físicas y señalética comunitaria con un mensaje claro, en el que pueda leerse algo así como “Zona Verde Comunitaria – Cuidemos Nuestro Barrio”.
Una demanda compartida
Los comentarios en la propia plataforma confirman que no se trata de una preocupación aislada para los residentes en Valleseco. Por ejemplo, vecinos como Joshua o Raquel apuntan a lugares concretos del barrio donde las jardineras se han convertido en depósitos de basura, y piden que esos espacios se transformen en zonas con plantas y mejor conservación.
La propia autora del proyecto, DANAGA, responde que la necesidad es compartida y recuerda que incluso hay especies endémicas, como dragos, que podrían conservarse dentro de esa mejora.
Participación y corresponsabilidad
El vecindario no solo reclama una inversión pública, sino que apela a la corresponsabilidad de todos los habitantes de Valleseco para mantener el espacio común. La señalética comunitaria y el diseño de bajo mantenimiento apuntan precisamente a eso, a que la mejora no sea un gesto puntual sino una transformación que pueda sostenerse en el tiempo.
En ese sentido, “Valleseco Verde” no habla solo de jardineras, sino también de cómo se cuida un barrio y de sentirse parte de él, según la propuesta
