En Santa Cruz de Tenerife cada vez hay más coches, y no solo en el centro. Desde hace tiempo, el crecimiento poblacional y el mayor acceso de las familias a los vehículos a motor ha hecho que la ratio de coches por vivienda se incremente notablemente. Y, con este problema, llegan también los de aparcamiento.
En todos los barrios de la ciudad, una de las demandas más repetidas año tras año es la construcción de más aparcamientos. El problema, muchas veces, es la falta de espacio. Por eso, muchos vecinos no entienden cómo puede haber solares vacíos que no se reconstruyan en plazas para poder aparcar sus vehículos.
Un solar sin uso
Es exáctamente lo que pasa en la antigua barriada de las 96 viviendas de García Escámez, en la zona de Somosierra de la capital. Allí hay un gran solar donde antiguamente pasaba el cauce de un barranco, hoy en día soterrado. La parcela es mitad de titularidad municipal, mitad privada. Aunque hoy en día sólo hay escombros y matojos, antaño hubo toda clase de negocios: un molino de gofio, una fábrica de puros, un taller mecánico, un salón de baile...
La comunidad de propietarios de las viviendas ha pedido en reiteradas ocasiones al distrito Ofra-Costa Sur que la parte municipal de ese descampado se utilice para crear un aparcamiento. De hecho, los vecinos ya dejan ahí sus vehículos cuando la barriada se colapsa, pero el terreno no está asfaltado, está lleno de hierros y cristales y el acceso a la parcela no es sencillo.

Propuesta participativa
Tras mucho tiempo pidiéndo el parking, una asociación vecinal, el huerto urbano Somos Tierra, ha tenido la idea de presentar el proyecto de aparcamiento a los presupuestos participativos del distrito, que repartirán 400.000 euros entre las propuestas más votadas.
Al frente del huerto está Fernando Jiménez, un vecino de la barriada que lleva tiempo queriendo plantear la posibilidad de usar esa parcela para crear un pequeño bosque termófilo de plantas del clima canario, que se adpatan rápido a la sequedad y requieren escaso consumo de agua, como el drago, el tarajal, la tabaiba o el cardón, además de la plantación de árboles frutales como el algarrobo. Como la petición vecinal eta de aparcamientos, pensó que se podían combinar ambos proyectos y presentó una propuesta de ecoparking.

Aparcamiento ecológico con jardín
Según los cálculos de Somos Tierra, transformar el solar costaría 90.000 euros y permitiría dotar a la barriada con al menos 20 nuevas plaza de aparcamientos (entre ellas tres de movilidad reducida, además de un punto de recarga para vehículos eléctricos), además de incluir el jardín termófilo, sombras y una zona de descanso con mesas.
El proyecto permitiría también acabar con la imagen degradada del solar. "Queremos una acción que lo adapte a este uso y además sirva para embellecer el ajardinando de parte de la zona, que por su aspecto abandonado es a veces víctima de vertidos de escombros y basuras", apunta el proyecto.
Actividades socio-educativas
La idea propuesta baraja también instalar farolas y techos de aparcamiento con placas fotovoltáicas que permitan abastecer de energía limpia al parking y su punto de recarga. La idea de estas placas solares es que puedan alimentar también las luces de las zonas comunes de la barriada de las 96 viviendas, dentro de los portones.
"La operación de reverdecimiento del solar, además podría planificarse como una actividad socio-educativa que reúna, en diferentes jornadas, al colegio Agora, a varias asociaciones cercanas, vecinos interesados, etcétera", remata la propuesta.