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Comunidad Cruz del Señor, Santa Cruz de Tenerife |GOOGLEMAP

Vecinos de Santa Cruz denuncian que llevan más de dos meses sin agua en Cruz del Señor: “No podemos más, esto es inhumano”

Familias con personas mayores y menores denuncian la falta de agua en sus hogares desde hace más de dos meses y, a pesar de haber acudido al Ayuntamiento, a Sanidad y a los tribunales siguen sin contar con una solución

Vivir sin agua durante más de dos meses. Tener que cargar garrafas para cocinar, asearse o limpiar. Depender de familiares y amigos para conseguir suministro y buscar alternativas improvisadas para poder ducharse. Esa es la situación que relata a Atlántico Hoy  una vecina afectada de la Comunidad de la Cruz del Señor, muestra su desespero después de haber acudido a instancias oficiales y no obtener respuesta.

 Comenta esta vecina que el problema no le afecta solo a ella, sino a casi todos los vecinos de las plantas superiores del edificio que se encuentra en el número 105 de la avenida Islas Canarias, en la zona de Cruz del Señor, “un problema que se prolonga desde hace meses sin que, hasta ahora, ninguna de las partes implicadas haya ofrecido una solución definitiva”.

Mayores y menores sin agua

En una de las viviendas afectadas vive Amalia, de 71 años, en el undécimo piso junto a su marido, Domingo, de 75 años, su hijo y su nieta de cinco años. La familia asegura que el problema comenzó con una pérdida progresiva de presión y que terminó derivando en la ausencia total de agua en la vivienda.

Llevamos más de dos meses sin una gota de agua”, relata otra vecina que reside en el mismo edificio, pero en la vivienda de una planta más baja.  En su caso, explica, todavía llega algo de suministro, aunque con una presión insuficiente que impide, entre otras cosas, que el calentador funcione con normalidad o la lavadora.

Varias viviendas afectadas

La falta de agua no se limitaría a una única vivienda. Según el testimonio recogido y la documentación aportada, otros vecinos del inmueble también estarían afectados, entre ellos una persona que vive en silla de ruedas

La familia sostiene, además, que en otros bloques de la urbanización hay residentes que sufren problemas similares, con un caudal mínimo o cortes completos.

“Un día se aguanta, dos meses no”

La familia ha intentado resolver la situación con los medios a su alcance, destacando que se surten de agua para el día llenando garrafas gracias a la solidaridad de vecinos que viven en plantas inferiores. En otras ocasiones, han tenido que desplazarse hasta un terreno familiar para recoger agua, una tarea especialmente difícil para un hombre de 75 años con problemas de espalda.

También han comprado una ducha portátil para poder mantener unas condiciones mínimas de higiene. Sin embargo, el sistema solo permite utilizar agua fría y no ofrece una solución adecuada para dos personas mayores, especialmente durante los días de calor.

Crisis de ansiedad

Un día se aguanta y una semana también, aunque sea a regañadientes; pero más de dos meses es otra cosa”, resume otra vecina afectada. Por otro lado, la familia asegura que cada actividad cotidiana se ha convertido en una dificultad: ducharse, fregar, lavar la ropa, limpiar la vivienda o preparar los alimentos exige organizar previamente cómo conseguir y transportar el agua.

La situación ha tenido consecuencias en la salud de Amalia . La documentación médica aportada recoge un ingreso en el servicio de Urgencias el 26 de junio por ansiedad y nerviosismo. El informe señala que la paciente atravesaba un periodo de estrés relacionado con una situación doméstica y que presentaba síntomas asociados a ansiedad. 

La familia afirma que, a causa de los nervios y la preocupación devenida de la falta de agua en el hogar, la mujer ha tenido que acudir en dos ocasiones a Urgencias, pese a que anteriormente no solía necesitar atención médica de este tipo.

Una cadena de reclamaciones

Los afectados aseguran haber presentado escritos y reclamaciones ante la comunidad de propietarios sin obtener respuesta, también en la empresa municipal de aguas, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la Oficina Municipal de Información al Consumidor, Sanidad y los juzgados, documentos a los que ha tenido acceso Atlántico Hoy.

Uno de los registros municipales, fechado el 11 de junio de 2026, recoge la solicitud urgente de Domingo para que se restablezca el suministro en la vivienda de la avenida Islas Canarias. En el escrito señala que la falta de agua afecta a su esposa, a él mismo, a su hijo y a su nieta.

Reclamaciones

También consta una reclamación presentada ante EMMASA el 26 de junio. En ella, Amalia Guimerá expone que el problema se había iniciado con una reducción de la presión y que, posteriormente, la vivienda se quedó completamente sin agua. La familia reclama que se determinen las responsabilidades y que se faciliten los informes de las revisiones realizadas en el edificio.

La afectada sostiene que EMMASA atribuye el problema a las instalaciones interiores de la comunidad, mientras que desde la comunidad se apunta a la reducción de presión en la red de abastecimiento. “Unos dicen que es culpa de los otros y mientras tanto somos nosotros quienes estamos sufriendo”, resume la familia en una de sus denuncias.

El informe de EMMASA

EMMASA señala que el edificio debe contar con aljibe y grupo de presión si el suministro directo no garantiza suficiente caudal en las viviendas. La empresa atribuye a la comunidad el mantenimiento y adaptación de las instalaciones interiores, sobre las que ya advirtió en 2025 por deficiencias como el deterioro de tuberías. 

Según el informe, estas anomalías no habrían sido corregidas y las antiguas instalaciones de bombeo y almacenamiento permanecen en desuso.

“No es una simple avería doméstica”

Un informe de fontanería fechado el 29 de junio apunta a que las tuberías de la vivienda no estarían obstruidas. El técnico que inspeccionó el inmueble señala que no habría presión suficiente para que el agua llegara a la azotea y que varios vecinos se quejaron del mismo problema. Como posible solución, recomienda instalar tanques de agua y una bomba de impulsión.

La familia considera que la situación ha dejado a los residentes en una posición de desamparo. En un recurso presentado ante el Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife, Amalia Guimerá solicita que se adopten medidas cautelares para restablecer el suministro mientras se ejecutan las actuaciones necesarias.

Privación de un servicio básico

En ese escrito, la afectada sostiene que la ausencia de agua “no es una simple avería doméstica”, sino la privación de un servicio esencial que compromete la higiene, la salud y las condiciones mínimas de dignidad de la familia. También reclama que se habiliten medidas de emergencia, como instalaciones alternativas o kits de higiene, mientras se resuelve el conflicto.

La familia insiste en que no busca que las administraciones ni la comunidad de propietarios se responsabilicen mutuamente, sino que se active una respuesta coordinada y urgente. Mientras llega esa solución, los vecinos continúan dependiendo de garrafas, favores y recursos improvisados para cubrir una necesidad tan básica como abrir un grifo y que salga agua.

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