Vista aérea Suroeste de Santa Cruz|YOUTUBE
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Vecinos del suroeste de Santa Cruz denuncian años de abandono: "Solo estamos para pagar impuestos"

Vecinos del distrito Suroeste denuncian 40 años de retraso en dotaciones públicas y critican que sus barrios siguen sin ambulatorio ni servicios básicos

“A lo único que ha venido aquí el Ayuntamiento de Santa Cruz es a buscarnos para cobrar impuestos”. La frase es de Domingo Chávez, vecino del distrito Suroeste y portavoz del Frente Cívico de la zona, que también habla en representación de las asociaciones de vecinos La Unión de La Gallega y El Humilladero, en El Chorrillo.​

Chávez, en declaraciones a Atlántico Hoy, expone así el sentir de muchos residentes de barrios como La Gallega, El Sobradillo, Barranco Grande, El Tablero, Tíncer, Añaza o Santa María del Mar, que acumulan décadas reclamando más dotaciones públicas. “Llevamos un atraso de más de 40 años respecto al resto de distritos de Santa Cruz”, lamenta.​

Un distrito que creció sin servicios

Según comenta el vecino, buena parte del actual distrito Suroeste fue cedido hace unos 50 años por el Ayuntamiento de El Rosario (La Esperanza) al de Santa Cruz, con la idea de permitir la expansión del municipio hacia el sur. Sin embargo, según denuncia, esa ampliación territorial nunca se ha traducido en un desarrollo equilibrado de servicios.​

Chávez recuerda que los equipamientos básicos siguen sin llegar a la zona alta del distrito, mencionando que no existe ni un centro ambulatorio, ni instalaciones deportivas suficientes, ni parques cuidados, ni siquiera una oficina de Correos. “La más cercana es la de Santa María del Mar, en Añaza, y después ya tendrías que irte a La Laguna, a la de Taco. Nos mandan a otro municipio a buscar el correo”, critica.​

Centro de Salud

Una de las grandes reclamaciones es el centro ambulatorio prometido para el Suroeste. “Primero se anunció en La Gallega y luego en la rotonda de Las Hespérides, sobre una parcela que finalmente resultó tener parte de titularidad privada. Después, la idea se trasladó a un solar del Gobierno de Canarias en esa misma rotonda. Han pasado 5 años y no se ha movido ni una piedra”, resume el vecino.​

Algo similar ocurre con el parque inclusivo de La Gallega, en Santa Catalina. Según relata, fue prometido hace cinco años “como el parque de La Estrella, en Santa María del Mar”, con la intención de homogeneizar las grandes zonas verdes del distrito. “Nada, no han hecho nada”, insiste, subrayando que el proyecto, de momento, sigue en planos e infografías.​

Planes que no se ejecutan

Explica el representante vecinal que, desde hace más de 10 años, se anunció un plan dotacional que contemplaba una “barbaridad de inversiones e infraestructuras” para la zona de La Gallega nueva, alrededor de la gran rotonda de Las Hespérides. La idea era replicar el modelo de Añaza, barrio al que en el Suroeste miran “con recelo y envidia sana” porque “tiene muchas cosas, aunque tenga sus carencias”.​

Sin embargo, el vecino asegura que de aquel anuncio solo se ejecutaron carreteras y enlaces hacia el cementerio y el parque de Santa Catalina, pero no las dotaciones prometidas.​

Otros servicios

Destaca Chávez que en el mismo entorno, donde estaba prevista la Ciudad de la Justicia, se está levantando ahora un edificio de Servicios Esenciales del Gobierno de Canarias. Este espacio dará respuesta a servicios estratégicos como los centros de atención telefónica 112 y 012; y también acogerá un Centro de Procesamiento de Datos de máxima seguridad.

Desde la óptica vecinal, esa decisión no responde a las necesidades del barrio, “porque es solo un edificio para albergar sus propias gestiones”. “Desde el punto de vista del vecino, a nosotros no nos sirve para nada. Por lo menos la Ciudad de la Justicia nos hubiera dado un servicio”, argumenta, aludiendo a trámites con juzgados, Fiscalía o Registro Civil.

Promesas a medias

La desconfianza se extiende también a los presupuestos participativos y a las reuniones de distrito. Chávez sostiene que, desde el inicio del mandato, “prácticamente no se ha concluido nada”, añadiendo que “todo está en ejecución, que van a hacer algo, luego les surgen problemas… Uno acaba cansándose y no creyéndolo”.​

Entre los compromisos pendientes menciona el arreglo de la avenida de Los Majuelos, desde el Muñeco de Nieve hasta la subida al Sobradillo, y otros arreglos viarios en barrios como La Gallega, El Tablero o El Chorrillo. En muchos casos, asegura, “son calles que siguen sin terminar y que dificultan incluso la entrada de ambulancias o servicios de emergencia”.​

“Aunque sean diez, que hagan una”

Pese al cansancio, el movimiento vecinal continúa. Asociaciones del barrio y el Frente Cívico del Suroeste intentan mantener la presión sobre las administraciones para que los compromisos se traduzcan en obras concretas.​

Si no hacemos nada, si no nos quejamos, si no estamos ahí, menos hacen”, afirma Chávez. “Aunque seamos como moscas cojoneras, el hecho de estar ahí hace que, aunque sea de diez, hagan una. Es triste, pero es lo que hay”, concluye

Suroeste avanza

Desde el 2021, el Ayuntamiento de Santa Cruz consensuó con distintas entidades vecinales el programa Suroeste avanza con el objetivo de contar con una hoja de ruta que incluya las inversiones necesarias que demandan los barrios de este distrito.

El mencionado programa plantea impulsar la creación de equipamientos vinculados a servicios a la ciudadanía y empleo, como el Edificio de Servicios Esenciales (ESE) del Gobierno autonómico, el Parque Científico y Tecnológico de Cuevas Blancas, el Centro Comunitario y un nuevo edificio municipal en El Sobradillo, además de una Casa de la Juventud para todo el distrito.

En paralelo, se plantean intervenciones en deporte y familias -nuevas zonas infantiles y deportivas, parques urbanos, remodelación de canchas y campos de fútbol- y un bloque específico de sanidad, atención social y vivienda, que incluye un centro de salud en La Gallega