Un test de sangre oculta en heces positivo no confirma un cáncer. Indica que se ha detectado sangre y que hace falta averiguar por qué. Puede deberse, por ejemplo, a hemorroides o a pólipos benignos, pero para conocer el origen se necesita una colonoscopia. En esa exploración también pueden extirparse pólipos precancerosos o detectarse tumores en fases tempranas.
Ahí está el punto crítico del cribado: no basta con que el test llegue a la población y detecte posibles lesiones. Quienes dan positivo necesitan completar el proceso diagnóstico. En Canarias, las cifras disponibles muestran cuántas personas participaron y cuántos resultados positivos hubo, pero no permiten seguir el recorrido posterior de esos pacientes.
Más de 5.000 positivos en 2025
La Consejería de Sanidad citó en 2025 a 291.088 personas de entre 50 y 69 años para participar en el Programa de Diagnóstico Precoz de Cáncer de Colon y Recto. Acudieron 110.616, el 38% de las personas citadas. El test dio positivo en 5.203 casos. El balance difundido por Sanidad contabilizó además 80 cánceres de colon, 730 adenomas de alto riesgo y 641 de bajo riesgo.
La nota de la Consejería explica que, tras un resultado positivo, debe realizarse una colonoscopia. Sin embargo, no especifica cuántas de esas 5.203 personas se hicieron la prueba, cuánto tardaron en acceder a ella ni cuántas seguían pendientes al cierre del año. Tampoco desglosa los tiempos por prioridad clínica. Por tanto, las cifras publicadas no permiten calcular qué proporción completó el seguimiento ni qué demora soportó.
La importancia de completar ese paso está en la propia finalidad del cribado. El Ministerio de Sanidad explica que el programa busca reducir la mortalidad mediante la detección y extirpación de pólipos precancerosos o la detección del cáncer en fases iniciales. Un test positivo, por sí solo, no ofrece esa confirmación ni permite tratar una lesión: para eso hace falta estudiar su origen.
Pacientes del cribado
A 30 de junio de 2026, 11.581 personas estaban pendientes de una endoscopia en Canarias. La demora media registrada era de 462,7 días, frente a 376,7 días un año antes. Son datos del Servicio Canario de la Salud recogidos en la estadística autonómica de listas de espera. La categoría agrupa endoscopias y no identifica cuántas corresponden a colonoscopias ni cuántas se solicitaron tras un test positivo del programa.
La situación del Hospital Universitario de Canarias (HUC) es especialmente relevante para esta historia. En el mismo corte, el centro registraba 8.098 personas pendientes de una endoscopia, con una demora media de 583,85 días, casi 19 meses. También en este caso, la cifra reúne distintos tipos de endoscopia y no desglosa las colonoscopias ni el motivo de la solicitud. Es importante precisar qué permiten afirmar estos datos: describen la lista general de endoscopias en una fecha concreta, no el tiempo que espera una persona que acaba de recibir un positivo en el cribado ni la fecha en la que se le programaría la prueba. Sin un dato específico de seguimiento del programa, no puede asegurarse que quienes dan positivo estén esperando esos 462,7 días —o los 583,85 del HUC—. Pero las cifras sí dibujan la presión asistencial dentro de la que se realizan estas pruebas.
Nombres propios
La diferencia entre ambos circuitos también importa. El programa invita a personas sin síntomas dentro de un grupo de edad definido. Las historias publicadas por Atlántico Hoy se refieren a pacientes que acudieron a la sanidad con síntomas y tenían solicitada una colonoscopia. Sus casos no demuestran cuánto esperan las personas que dan positivo en el cribado, pero sí describen las consecuencias que algunos pacientes relatan cuando una prueba diagnóstica se demora.
Elena —nombre ficticio— contó que esperó siete meses por una colonoscopia que, según su relato, su médica había solicitado como urgente. Acabó pagándola en una clínica privada por 360,25 euros; allí recibió un diagnóstico de cáncer.
Después, otros dos pacientes relataron sus experiencias en el HUC. Victoria dijo que pagó una colonoscopia privada tras 15 meses de espera y que el resultado fue un pólipo adenomatoso de alto riesgo. Otro paciente contó que, tras entrar en lista en enero de 2026, encontró una cita para agosto de 2031. Atlántico Hoy informó de que estas historias transcurrían con síntomas y derivaciones médicas; no eran casos identificados como seguimiento de un test positivo del programa de cribado. atlanticohoy.com
Participación
El 38% de participación publicado para 2025 se sitúa en un rango parecido al de algunos balances anteriores de la Consejería: 38,65% en 2020, 40,15% en 2022 y 38,45% en 2024. La Red de Programas de Cribado de Cáncer situó la participación canaria en el 37,41% en 2019, según cifras recogidas en el material consultado para este reportaje. Lo que cambió en 2025 fue el volumen de actividad: Sanidad citó a más del doble de personas que en 2024 y el número de participantes pasó de 55.170 a 110.616. Las cifras de 2024 y 2025 proceden de los balances anuales de la Consejería.
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) recoge que la Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud plantea alcanzar al menos un 65% de participación. Ese objetivo permite poner el dato canario en contexto, aunque las comparaciones entre territorios y programas requieren cautela por las diferencias de edades, periodos y métodos de cálculo. Además, la participación del 38% de 2025 se calcula sobre las personas citadas por el SCS.
Invitaciones y conocimiento de la prueba
Un estudio de la AECC y Kantar Public publicado en 2022 ofrece otra perspectiva sobre el acceso al programa. En una encuesta a población de 50 a 69 años en Canarias, el 37,4% dijo recordar haber recibido la invitación para hacerse el test y el 62,6% afirmó que no le había llegado. El 55,6% declaró haberse hecho la prueba y el 77,6% dijo conocerla. El mismo estudio recoge como barreras la falta de síntomas, no haber recibido la invitación, el olvido o la dejadez y la saturación percibida de la sanidad —esos porcentajes se refieren al conjunto del estudio, no específicamente a la muestra canaria—.
El funcionamiento de la convocatoria también ha cambiado o, al menos, no aparece descrito de manera uniforme en las páginas consultadas. La información del SCS utilizada para este reportaje explica que las personas reciben un SMS con la fecha y el centro de salud donde recoger el test para hacerlo en casa y devolverlo. Otra página del Servicio, actualizada en agosto de 2023, todavía describía una citación por carta.
Un cáncer frecuente y una vía para detectarlo antes
El Observatorio del Cáncer de la AECC estimó 1.803 nuevos casos de cáncer colorrectal en Canarias en 2023, casi cinco al día. Por su parte, el Observatorio Canario de la Salud recoge una disminución de la tasa ajustada de mortalidad por cáncer de colon entre 2011 y 2021: un descenso medio anual del 2,96% en mujeres y del 2,68% en hombres. El número de defunciones anuales, sin embargo, aumentó durante ese periodo en un contexto de crecimiento de la población. La evolución de la mortalidad no permite atribuir por sí sola esos cambios al cribado.
El Ministerio describe el objetivo del programa como prevenir muertes mediante la detección temprana y la extirpación de lesiones que podrían evolucionar. Para que ese recorrido se complete cuando el test da positivo, la colonoscopia es una pieza necesaria; el reto que plantean las listas generales es si el sistema puede garantizarla en un plazo adecuado. Con los datos publicados hasta ahora no se puede responder cuánto espera exactamente ese grupo de pacientes en Canarias.
Una farmacia como puerta de entrada
En el programa de Barcelona, las personas de 50 a 69 años reciben una invitación cada dos años y recogen el kit en una farmacia. Después de tomar la muestra en casa, la devuelven allí para su envío al laboratorio. El servicio es gratuito para el usuario. El Colegio de Farmacéuticos de Barcelona informó de que en 2024 participaron 370.401 personas y colaboraron 1.741 farmacias.
En diciembre de 2025, la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Loreto Gómez, planteó que las farmacias canarias pudieran facilitar los cribados de colon y cérvix, entre otras tareas, mediante la entrega de los test y la recogida de muestras.
El cribado canario detectó positivos y lesiones en 2025; los datos publicados acreditan que el programa encuentra casos que requieren seguimiento. Pero la información disponible no permite saber cuántas personas con resultado positivo completaron la colonoscopia ni en qué plazo. Mientras esa parte del recorrido no se publique, la pregunta de fondo —si el sistema garantiza el diagnóstico posterior a tiempo— seguirá abierta: ¿sirve detectar un posible cáncer si, después de un test positivo, el paciente tiene que esperar para hacerse la colonoscopia?
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