Un hombre acusado de haber tratado de asesinar la madrugada del 21 de noviembre de 2021 a un okupa al incendiar el sótano que alberga los trasteros de un edificio de la calle Córdoba de Las Palmas de Gran Canaria, donde dormía, ha negado este martes los hechos que se le imputan ante la Audiencia de Las Palmas.
El procesado Pedro Antonio G.A. ha relatado al tribunal que esa noche se encontraba en casa de su novia, en Jinámar, y una testigo, vecina del edificio, que asistió al okupa al verlo salir a la calle con las manos quemadas, ha señalado que le dijo que el fuego lo había provocado él mismo al prender una "cachimba" y explotar el mechero que tenía.
La víctima, Evaristo B.M.A., sin embargo, ha mantenido que fue el acusado el que originó el fuego ese día y que lo reconoció por los ojos, pues llevaba ropa oscura e iba encapuchado y con mascarilla, también oscura. Estaba con otra persona y le amenazó diciéndole "de aquí sales por las buenas o por las malas".
Una frase que ya le había proferido una semana antes, cuando también le advirtió de que podría salir "ardiendo", un extremo que la víctima ha dicho no recordar, pero que un testigo conocido suyo y que era vecino del edificio ha dicho que sí lo escuchó.
Según este testigo, ese día el acusado le dio a Evaristo cuatro horas para que se fuera porque, de lo contrario, le prendería fuego y también a su trastero si seguía permitiendo que pernoctara allí.
Petición de la Fiscalía
El fiscal Antonio López, que reclamaba inicialmente por estos hechos una condena de 13 años de prisión por los delitos de intento de asesinato e incendio con daños, ha rebajado su petición de pena y ha solicitado 7 años y 6 meses por el primer delito y 2 años y 1 día por el de incendio, al no apreciar los daños, tras dar veracidad a lo manifestado por la víctima y su conocido.
Rechazo de la defensa
El ministerio público ha rechazado la tesis de la defensa que sostiene que el okupa, que es toxicómano y estaba altamente intoxicado, se quemó solo, y la coartada de que se encontraba en casa de la novia, como esta ha asegurado al tribunal. "No es fiable", ha concluido.
El abogado de la defensa, Jorge del Toro, ha reclamado la absolución de su defendido y no ha dado credibilidad a la versión ofrecida por la víctima y su testigo conocido, ambos toxicómanos y el primero, además, con trastorno de personalidad y medicado en esa época, por lo que sufría alucinaciones.
El procesado, en su derecho a la última palabra, ha solicitado al tribunal que le "juzguen bien", al tiempo que le ha advertido de que está jugando con su vida y de que le quieren "acusar injustamente".
