La leishmaniosis ya no es una enfermedad ajena a Canarias. Un estudio liderado por el catedrático de Medicina Interna de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, José Alberto Montoya Alonso, ha confirmado la existencia de casos autóctonos en perros que nunca han salido del Archipiélago, un hallazgo que demuestra que el flebótomo —el insecto que transmite el parásito— circula ya en las islas.
Los resultados, todavía preliminares porque el equipo continúa analizando muestras procedentes de todas las islas, suponen un cambio de paradigma para la medicina veterinaria canaria. Hasta ahora se asumía que los perros diagnosticados en Canarias se habían infectado en la Península o en otros territorios donde la enfermedad es endémica.
Casos autóctonos
"Hemos visto en el estudio que efectivamente hay casos autóctonos de perros que no han salido nunca de aquí, lo cual significa que el flebótomo, el vector que transmite la enfermedad, existe en Canarias", explica Montoya a Atlántico Hoy, coordinador de la investigación y portavoz del proyecto desarrollado en colaboración con los colegios oficiales de veterinarios de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
El investigador asegura que ya disponen de datos suficientes para afirmar que existen perros positivos en todas las islas, aunque los casos autóctonos confirmados (esto es, contagiados en Canarias) corresponden, por el momento, a Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote, mientras continúan procesando muestras del resto del archipiélago. El objetivo es concluir el análisis estadístico antes de ofrecer cifras definitivas de prevalencia.
Qué es la leishmaniosis
La leishmaniosis es una enfermedad causada por protozoos del género Leishmania. En España, la especie predominante es Leishmania infantum, un parásito que se transmite exclusivamente mediante la picadura de hembras de flebótomos, pequeños insectos parecidos a los mosquitos.
El perro constituye el principal reservorio doméstico del parásito. Cuando un flebótomo pica a un animal infectado puede adquirir el microorganismo y transmitirlo posteriormente a otros perros. La enfermedad no se contagia directamente entre perros, ni tampoco por convivencia con animales enfermos.
En determinadas circunstancias también puede afectar al ser humano, especialmente a personas inmunodeprimidas, aunque la transmisión sigue dependiendo siempre de la picadura del flebótomo.
Una enfermedad grave que se cronifica
La leishmaniosis puede afectar a numerosos órganos. Aunque en muchos casos los primeros signos aparecen en la piel, la enfermedad termina comprometiendo distintos sistemas del organismo. Entre los síntomas más habituales figuran la caída del pelo, la aparición de costras y descamación, el crecimiento anormal de las uñas, lesiones oculares, inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, apatía y alteraciones del sistema inmunitario. En fases avanzadas puede afectar gravemente a órganos como el bazo o los riñones.
Montoya advierte de que se trata de una patología potencialmente muy grave. "Muchos animales pueden morir de la enfermedad o incluso algunos hay que eutanasiarlos", señala a Atlántico Hoy. Aunque existen tratamientos, estos no siempre eliminan completamente el parásito. Muchos perros permanecen infectados de forma crónica y requieren controles veterinarios durante toda su vida para evitar recaídas, explica.
Sin alarmismo, pero con prevención
El investigador insiste en lanzar un mensaje de tranquilidad. El hecho de que la enfermedad esté presente en Canarias no significa que todos los perros vayan a infectarse. "Hay que tener conciencia de que esta enfermedad existe. Hay que tenerla en cuenta, pero no rasgarnos las vestiduras", afirma.
Las herramientas para prevenir la infección ya existen. Entre ellas se encuentran las vacunas, los collares y pipetas repelentes contra flebótomos y otros productos destinados a reforzar la respuesta inmunitaria de los animales. Los especialistas recomiendan combinar varias de estas medidas, ya que ninguna ofrece una protección absoluta por sí sola.
¿Está Canarias preparada para una vacunación masiva?
La difusión de los resultados del estudio ha despertado la inquietud entre muchos propietarios de perros, que podrían plantearse vacunar a sus animales de manera inmediata. Preguntado por si Canarias dispone de capacidad para responder a una demanda masiva, Montoya responde con cautela.
"Eso te diría que no; eso es una locura. Si todo el mundo va a sacar dinero al banco, el banco no tiene dinero para todo", explica utilizando un símil para ilustrar que un incremento repentino de la demanda podría generar tensiones de suministro.
No obstante, aclara que el sistema dispone de recursos suficientes para responder de forma progresiva. "Las vacunas están aquí ya, hay vacunas en todos los sitios; es pedirlas y tenerlas. Pero habrá que ir pidiendo remesas y en qué zonas hay más riesgo", subraya. El catedrático recalca que "no es cuestión de vacunar esta tarde a todos los perros", sino de organizar una estrategia preventiva basada en criterios epidemiológicos y de riesgo.
Un estudio todavía en marcha
El grupo de investigación continúa procesando muestras clínicas recogidas en todas las islas para determinar la prevalencia real de la enfermedad y completar el análisis científico. "No debemos dar cifras a lo tonto; tienen que estar fundamentadas", afirma Montoya, quien prefiere esperar a finalizar el estudio antes de ofrecer porcentajes definitivos.
Los resultados completos serán presentados en septiembre durante unas jornadas organizadas en Santa Cruz de Tenerife, en las que participarán veterinarios, investigadores y representantes de las autoridades sanitarias para analizar la situación epidemiológica de la leishmaniosis en Canarias y las medidas de prevención que deberán implantarse en los próximos años.