Loading...

Sociedad

El SOS de la atención primaria: "Los gerentes están cerrando los ojos"

Los profesionales sanitarios en los centros de salud más saturados atienden en torno a 60 pacientes diarios a los que solo pueden dedicarle una media de tres minutos por consulta

7 minutos

Médicos y erfemeroes en el Centro de Salud de Corralejo, en Fuerteventura. / Gobierno de Canarias

La atención primaria en España está viviendo uno de los momentos más duros de su historia. La precariedad y saturación laboral continuadas han llevado a que miles de sanitarios salieran a las calles de Madrid hace una semana para reivindicar una mejora. En Canarias la situación no dista demasiado de esa realidad. Los profesionales sanitarios viven cada día el deterioro de un sistema que no escucha sus reclamos. 

El aumento de la población canaria también ha causado sus estragos en los servicios públicos de las islas y está contribuyendo al colapso del sistema. Según las últimas previsiones del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2035 se superarán los 2,5 millones de habitantes en el Archipiélago. El ritmo de adaptación de los servicios públicos no es equiparable al ritmo de crecimiento de la población, lo que en el día a día se traduce en unos servicios públicos cada vez más saturados, con menos atención de calidad para los pacientes y que genera una reacción en cadena. Se satura la atención primaria y se desbordan los hospitales. La sanidad pública de Canarias está lejos de vivir su mejor época. 

Un médico cogiendo citas previas. / Europa Press

Con 60 pacientes al día 

Según los últimos datos recogidos por el Ministerio de Sanidad, en 2020 había en Canarias 0,75 médicos de atención primaria por cada 1.000 personas asignadas. La media nacional estaba en los 0,78 médicos. Es decir, en Canarias y en casi todo el territorio español hay menos de un médico por cada 1.000 personas asignadas. Las agendas se cierran diariamente para cada profesional con unos 30 pacientes por médico, pero además de atender las citas previstas, deben atender a todos aquellos pacientes que llegan sin cita previa. 

Un médico de familia de un centro de salud del norte de Tenerife asegura que ha llegado a atender a casi 30 pacientes más fuera de las citas, casi 60 en total, desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. El médico, que tiene más de 20 años de experiencia, asegura que el tiempo para atender a cada paciente no es suficiente. "No tienes tiempo material, con lo cual eso repercute negativamente en el paciente, que sabe que el médico no lo va a atender bien", explica. Cada día su agenda se cierra en torno a los 30 pacientes a los que debe dedicarle una media de diez minutos por persona, pero dado el ritmo diario de las visitas esos diez minutos teóricos no llegan a aplicarse. "Es un estrés, porque me siento a las ocho de la mañana y hasta las dos de la tarde veo pacientes sin parar. Voy una vez al baño, me siento y sigo. No tengo tiempo ni de desayunar", denuncia. 

El aumento en la población de Canarias es uno de los factores que ha potenciado la saturación en la sanidad pública. / Gobierno de Canarias

El origen del problema

Este médico asegura que el aumento cada vez más notorio de pacientes que acuden a los centros de salud está dejando sin respiro a los profesionales sanitarios de la atención primaria. "Es una cosa que de manera alarmante ha ido aumentando porque las demandas son mayores. Antes, la gente por un catarro no iba al médico. Hoy en día la cultura sanitaria ha cambiado, pero si eso no lleva aparejado un incremento de los profesionales, estamos trabajando los mismos médicos e incluso menos con más demanda", dice. "Los gerentes parece que están cerrando los ojos ante la grave situación que estamos viviendo", critica.

La llegada inesperada de la COVID-19 podría ser la causa de la saturación del sistema sanitario público en Canarias. Sin embargo, los profesionales aseguran que los problemas estaban antes de la pandemia. Elena Pérez, portavoz y secretaria de la Asociación de Médicos de Atención Primaria de Canarias (AMAPCAN), señala que nada ha cambiado desde la COVID-19. "Desde que ha pasado lo más duro del covid no hemos visto demasiado cambio. No se ha movido la organización", asegura Pérez, que también es doctora en atención primaria. "Estamos con sobrecarga, sobre todo, en los centros donde no hay equipo de urgencias y de incidencias que se preocupen de los pacientes que vienen sin cita. Luego se da la situación de otros centros de salud que están mejor organizados en los que vemos alrededor de 35 pacientes al día. ¿Esto qué quiere decir? Que si el centro está bien organizado, funciona", concluye tajante la portavoz de AMAPCAN. 

El aumento de la población en Canarias también ha formado parte de la saturación del sistema sanitario. Una médica de familia de la zona básica de salud de Granadilla y San Miguel de Abona en Tenerife, incide en la importancia de educar a la población en el correcto uso de los servicios públicos de sanidad, concretamente en la atención primaria. "Es una de las cosas que estamos demandando, que hay que educar a la población para que use el servicio de forma racional", recuerda.

Es una petición que también ha hecho AMAPCAN. "Hemos reclamado que se hagan campañas educativas a la población sobre el buen uso de los sistemas sanitarios. Mucha gente a día de hoy no sabe que para un problema dental puede pedir cita directamente con el dentista en el centro de salud y no tiene que pedir cita con los médicos de atención primaria para que lo derivemos. Explicar cuándo se puede ir a urgencias y cuándo no es primordial para tener un buen uso de los servicios. Esto ayudaría a que las listas de espera fueran menores, cosa que también habría que mirar", propone Pérez.

Un diagnóstico en dos minutos 

Las prisas no son buenas consejeras y en el ámbito sanitario aún menos. Por eso los médicos reclaman una atención de calidad en la que poder dedicar más tiempo a los pacientes. Pero para eso es imprescindible acotar el cupo de pacientes que se atienden al día. En torno a 30 es el número que los médicos consideran aceptable para una consulta sin carencias. "La atención integral, de calidad y preventiva para hacer tareas de promoción de salud no se la podemos dar si solo tenemos dos o tres minutos por paciente. Ahí estás atendiendo la demanda como puedes. Esto crea una sensación de frustración en los médicos, que saben que tienen que ir mas allá porque no están pudiendo desempeñar bien su trabajo. Luego se corre el riesgo de cometer más errores, de que haya problemas incluso con la medicación", advierte Pérez. 

Un problema de falta de atención en el diagnóstico puede acarrear problemas graves en los pacientes. "Puedo meter la pata, se me escapan cosas. Nos equivocamos en algunas cosas a veces por ir deprisa", confiesa un médico de familia. 

Más médicos de atención primaria

Hay algunos centros de salud de Canarias que viven esta realidad como algo ajeno. No todos sufren masificación de pacientes. La presencia de un médico de refuerzo que se encargue únicamente de pasar consulta a las personas que acuden sin cita es uno de los reclamos de los médicos que diariamente tratan en torno a 60 pacientes y una de las soluciones propuestas por los distintos colectivos de atención primaria. 

El médico de familia que atiende a pacientes en el norte de Tenerife asegura que ha habido momentos en los que no existía saturación. "Antes veíamos a 30 pacientes relajadamente. Venía menos gente fuera de hora y teníamos refuerzo. El médico de refuerzo en mi centro veía a 40 pacientes fuera de hora, lo que quiere decir que si no está esa persona eso lo tenemos que ver los médicos que estamos allí", explica. Los médicos de refuerzo en algunos centros de atención primaria son figuras transitorias. Hay épocas en las que está y épocas en las que se carece de ella. "Quitar el refuerzo es una locura, porque todos los días vienen 40, 50 o 60 personas sin cita entre el turno de mañana y tarde", recalca el citado profesional sanitario, que esta semana ha llegado a ver cerca de 70 pacientes en un día

Imagen del Hospital Insular de Gran Canaria. / EFE

La atención primaria y los hospitales conectados

La saturación en hospitales está estrechamente relacionada con la saturación en los centros de atención primaria. Alejandro Rodríguez, secretario general de la sección sindical de Atención Primaria de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de Comisiones Obreras Canarias (CCOO), establece la relación de una manera clara: "Si la atención primaria funcionara bien, la especializada no se colapsaría tanto. Pero si en un centro de salud faltan pediatras, la gente lo que hace es que se va directamente al materno y se colapsan las urgencias del materno. Si la atención primaria funciona, no hay problema, pero si no funciona la atención primaria bloqueamos a la especializada".

La secretaria de AMAPCAN también considera que existe una correlación entre las listas de espera de la atención especializada y la atención primaria. "Otro de los problemas es la lista de espera en las especialidades, porque si tienes a un paciente con un dolor en la cadera, lo derivas para rehabilitación y le dan una cita para dentro de seis meses, ese paciente va a seguir viniendo al ambulatorio porque se sigue encontrando mal. Estamos cargando con que las resonancias tardan más de un año, y todo eso hace que la gente vuelva a la atención primaria porque somos lo que tienen más accesible". Y continúa: "Para poder llegar al nivel hospitalario, los pacientes primero pasan por nosotros. Cuando urgencias o la atención primaria está saturada, rebota en las urgencias de hospital, y cuando el hospital esta muy saturado o tardan mucho las pruebas, también nos repercute en la atención primaria", incide Pérez. 

Imagen de una enfermera del Sistema Nacional de Salud de Canarias. / Gobierno de Canarias

Otras soluciones 

La portavoz de AMAPCAN considera que existen varias soluciones para comenzar a gestionar el colapso en la atención primaria. "Por una parte, en estos centros con altísima demanda hay que poner equipos de incidencias, de enfermería y de medicina que se ocupen de ver a esos pacientes que llegan sin cita, para que los médicos que están trabajando en consulta se puedan ocupar de sus pacientes citados. No se puede trabajar a la vez de médico de urgencias y de médico de consulta, porque es imposible", dice Pérez. 

Pérez asegura que el papel de los enfermeros y enfermeras también es primordial para que la sanidad vuelva a coger ritmo. "Enfermería tiene que jugar un papel mucho más principal. La administración tiene que hacer protocolos claros para que ellos puedan hacer triajes de los pacientes que vienen sin cita y filtrar lo que tiene que ser atendido en ese momento, lo que puede ser demorado, o lo que muchas veces no tiene ni que pasar por la consulta médica porque lo puede resolver cualquier otro profesional", propone.