La borrasca Therese llegó con fuerza este martes a Gran Canaria. Las fuertes lluvias que han azotado la Isla desde la madrugada han provocado múltiples consecuencias como el desbordamiento de la presa de Fataga, en San Bartolomé de Tirajana.
La instalación hidráulica cuenta con una capacidad de 330.000 metros cúbicos y el agua cae sin pausa por el caidero lateral. Como medida de prevención, los vecinos de la zona están confinados.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha anunciado la activación del nivel 2 de emergencia y ha solicitado formalmente la intervención de la Unidad Militar de Emergencias para hacer frente a las consecuencias que está teniendo el temporal en los distintos municipios de la isla.
Presas en su límite
En Gran Canaria, 19 presas han llegado al límite de su capacidad y están aliviando agua hacia los barrancos, según ha detallado la corporación insular. En el caso de la presa de Fataga, hace más de una década que no se producía esta situación.
Desde el Cabildo insisten en evitar completamente el cauce del barranco y sus inmediaciones, así como no acercarse ni transitar por la zona bajo ningún concepto, pues aunque la situación no supone un riesgo para presas en sí mismas, la crecida de los barrancos puede ser súbita.
Máxima precaución
El aviso pone el foco especialmente en la seguridad de los residentes de los pueblos de Arteara y Fataga, a quienes desde el lunes por la tarde se ha pedido extremar las medidas de prevención ante posibles incidencias y el Cabildo ha confinado por precacaución.
Las autoridades han recomendado a los vecinos de la zona prever necesidades básicas, como medicación o alimentos, ante la posibilidad de que en algún momento puedan quedar incomunicados.
