El Gobierno de Canarias ha reconocido este martes su preocupación ante el inicio de la campaña de incendios forestales, prevista entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, al considerar que las condiciones generadas tras un invierno especialmente lluvioso podrían incrementar el riesgo en los montes del archipiélago.
Así lo señaló el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, durante una comparecencia en el Parlamento regional, donde advirtió de que la campaña "puede ser peligrosa", aunque insistió en que Canarias llega preparada en términos humanos, materiales y tecnológicos.
Más vegetación y riesgo de relajación
El consejero explicó que existen dos factores principales que justifican la preocupación del Ejecutivo. Por un lado, señaló que las intensas lluvias registradas durante los últimos meses han provocado una elevada acumulación de vegetación en los montes, lo que incrementa la cantidad de combustible disponible en caso de incendio.
Además, advirtió sobre una posible percepción de falsa seguridad derivada de las precipitaciones acumuladas durante el invierno, lo que podría generar una relajación en las medidas de prevención y en la percepción del riesgo.
Más de 2.600 efectivos y 19 helicópteros
Pese a ese escenario, Miranda aseguró que el dispositivo previsto para la campaña presenta unas condiciones "idóneas" y destacó la coordinación existente entre las distintas administraciones implicadas en la lucha contra incendios.
El operativo contará con 2.600 efectivos, 202 autobombas forestales, 19 helicópteros ya desplegados y una red tecnológica integrada por 23 drones equipados con cámaras térmicas.

Sensores, drones y nuevas herramientas
El despliegue también incorporará nuevas herramientas de vigilancia y detección temprana. Entre ellas figura una red de sensores instalada en Tijarafe, en La Palma, destinada a detectar cambios bruscos de temperatura que puedan alertar sobre posibles focos de incendio.
Asimismo, se prevé la utilización de sistemas no tripulados en el entorno de La Caldera, en Fuerteventura, con el objetivo de reforzar la capacidad de seguimiento y actuación ante emergencias.
Llamamiento a la prevención y a la prudencia
El consejero avanzó además que en los próximos días se presentará una nueva campaña de prevención centrada especialmente en evitar conductas de riesgo como la quema de rastrojos, el uso de maquinaria en determinadas condiciones o las barbacoas fuera de zonas autorizadas.
Durante el debate parlamentario, distintos grupos coincidieron en la necesidad de reforzar las políticas preventivas y seguir aumentando los recursos disponibles. Tanto el Gobierno como varios representantes parlamentarios destacaron que Canarias se encuentra actualmente mejor preparada que hace tres años, aunque insistieron en que la prevención seguirá siendo uno de los principales desafíos.