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Un espécimen de Piñamar. Foto Damián Esquivel Díaz

Canarias aprueba seis planes para salvar flora endémica en peligro con más de 6 millones

El Gobierno impulsa medidas en varias islas para proteger especies únicas y reforzar su conservación

El Gobierno de Canarias ha aprobado seis planes de recuperación dirigidos a flora endémica en peligro de extinción, con el objetivo de garantizar su supervivencia y mejorar el estado de sus hábitats en distintas islas del archipiélago.

Los planes, impulsados por la Consejería de Transición Ecológica y Energía que dirige Mariano H. Zapata, se integran en la estrategia autonómica de conservación de la biodiversidad y responden a la obligación legal de proteger especies catalogadas en riesgo.

Entre las especies incluidas figuran la yerbamuda de Jinámar, el cardo de Tenteniguada, el pico de fuego, el pico cernícalo, la piñamar y la piñamar mayor, todas con presencia en distintas islas.

Inversión y ejecución

Uno de los planes más relevantes es el de la yerbamuda de Jinámar, en Gran Canaria, con una inversión de 908.959 euros, cuya ejecución corresponderá al Cabildo de Gran Canaria.

También en Gran Canaria se desarrollará el plan del cardo de Tenteniguada, dotado con 794.109 euros, mientras que en La Palma se ejecutará el plan conjunto del pico de fuego y pico cernícalo, con un presupuesto de 738.792 euros.

Por su parte, el plan de la piñamar y la piñamar mayor, presente en varias islas, contará con una inversión de 1.859.126 euros y será gestionado directamente por el Gobierno de Canarias con la colaboración de los cabildos.

Planes previos

A estos documentos se suman otros aprobados en semanas anteriores, como el de la escobilla de Guayadeque, con 728.252 euros, y el del drago de Gran Canaria, con una inversión superior al millón de euros.

En conjunto, estas actuaciones refuerzan el marco de protección de especies vegetales amenazadas en el archipiélago.

Medidas de conservación

Los planes contemplan actuaciones orientadas a incrementar el número de ejemplares, mejorar los hábitats y ampliar su distribución, así como reducir amenazas como la presencia de especies invasoras, la presión humana o la herbivoría.

Además, incluyen la conservación de material genético, producción en viveros y seguimiento científico, junto a acciones de divulgación para sensibilizar sobre la importancia de estas especies.

Las medidas tendrán un horizonte inicial de cinco años, aunque su vigencia se mantendrá hasta alcanzar los objetivos de conservación establecidos.

El Consejo de Gobierno también ha aprobado recientemente planes de recuperación de fauna, como los de los lagartos gigantes de El Hierro y Tenerife, reforzando así la estrategia global de protección de la biodiversidad en Canarias.