Las manifestaciones celebradas en Canarias con motivo del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajador, se han convertido en un grito contra la guerra y sus múltiples derivadas, humanitarias y también económicas.
Todo ello en un contexto de precariedad laboral y salarial, de encarecimiento de la cesta de la compra y de emergencia habitacional.
Reivindicaciones laborales y sociales
Además de las reivindicaciones genéricas, las ha habido gremiales: pensionistas, trabajadores de Correos, de RTVC, de la hostelería, bomberos forestales...
La jornada ha transcurrido con normalidad en las dos capitales canarias, donde miles de personas han recorrido las calles con banderas, algunas palestinas; pitos, batucadas y alguna bengala.
Mensajes en la calle
En las pancartas, se han podido leer mensajes como "Sus guerras no las pagamos", "No es inflación, es saqueo de los monopolios", "Española o extranjera, una misma clase obrera", o "Al monopoly se juega en el tablero", en alusión a la crisis habitacional.
El secretario general de UGT Canarias, Manuel Navarro, ha indicado que este Primero de Mayo "no es una fiesta", sino un día para reclamar mejores salarios y "dignidad" en el trabajo y en el acceso a la vivienda, así como para lanzar un "mensaje rotundo de No a la guerra".
Críticas a la situación económica
Carlos Velázquez, secretario de organización de Intersindical Canaria en Tenerife, ha reivindicado el estatuto de neutralidad de Canarias ante el "círculo vicioso expansionista" de la OTAN, y también acción frente a los "precios escandalosos" de la vivienda.
Asimismo, ha reclamado mejoras en las condiciones laborales, en tanto en cuanto "en esta tierra sigue habiendo trabajadores pobres".
Precariedad y salarios
También en clave local, Navarro (UGT) ha señalado que, aunque se genera empleo, queda mucho trabajo por "dignificar el trabajo", ya que Canarias sigue teniendo "los segundos peores salarios del país" y condiciones de precariedad en horarios, turnos y seguridad laboral.
"Esa es una tarea fundamental para los próximos años", ha remachado en la manifestación celebrada en Santa Cruz de Tenerife, donde la Federación Sindical Canaria (FSC) ha realizado una movilización al margen del resto por diferencias de estrategia.
División sindical
Desde FSC aseguran que han intentado una manifestación unitaria, pero tanto CCOO como UGT lo han rechazado.
El lema principal de su protesta ha sido 'No a la guerra', en un contexto de preocupación por la dependencia del turismo y los efectos de los conflictos internacionales.
Movilización en Gran Canaria
En Las Palmas de Gran Canaria, la secretaria general insular de CCOO, Esther Ortega, ha destacado que, pese a coincidir con un puente, más de 15 organizaciones han salido a la calle.
Las reivindicaciones se centran en el rechazo a la guerra, el encarecimiento de la vida y una vivienda que ha pasado de ser "un derecho a una mercancía".
Presencia política
En la manifestación participó el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien subrayó que el PSOE acompaña la movilización para "seguir avanzando en derechos".
También criticó posiciones contrarias a los derechos laborales y medidas que afectan al acceso a la vivienda, defendiendo que debe ser "asequible y accesible".
Mensajes institucionales
En redes sociales, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha señalado que, aunque hay avances, quedan retos como la estabilidad laboral y la distribución de la riqueza.
Por su parte, el vicepresidente Manuel Domínguez ha destacado la evolución positiva del empleo y la necesidad de seguir construyendo "una Canarias con más oportunidades, más derechos y un futuro mejor".
