La crisis sanitaria del MV Hondius ha entrado en una nueva fase marcada por la coordinación entre el Gobierno de España, el Ejecutivo canario, la OMS y las autoridades neerlandesas para gestionar la llegada del crucero a Tenerife y evacuar de forma segura a sus pasajeros y tripulación.
Después de dos jornadas de tensión política y discrepancias públicas por el traslado del barco desde Cabo Verde a Canarias, el presidente autonómico, Fernando Clavijo, reconoció este jueves que la situación ha evolucionado hacia un escenario de “colaboración y coordinación” con el Ejecutivo central.
Reunión con Mónica García
El cambio de tono llegó tras la reunión mantenida en Madrid con la ministra de Sanidad, Mónica García, y una conversación telefónica entre Clavijo y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El dirigente canario destacó que ambas administraciones trabajarán “desde la lealtad institucional” para garantizar una respuesta “segura y eficiente” cuando el buque llegue el domingo a aguas de Tenerife.
Fondeo
La principal novedad del operativo es que el barco no atracará finalmente en puerto canario. El MV Hondius únicamente fondeará frente a la costa tinerfeña y los pasajeros serán trasladados en lanchas, en grupos reducidos, directamente hacia zonas aisladas desde las que serán conducidos al aeropuerto para su repatriación inmediata.

La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, insistió en que “no habrá ninguna posibilidad de contacto” con la población canaria. Según detalló, la zona operativa estará completamente perimetrada y nadie abandonará el barco salvo para subir directamente a un avión rumbo a su país de origen.
Crisis internacional
El dispositivo internacional que rodea al MV Hondius refleja además la dimensión global de una crisis que afecta a pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades diferentes.
Entre las 147 personas que viajaban a bordo hay ciudadanos de España, Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá, Australia, Japón, Argentina o Filipinas, entre otros países.
14 españoles
En total, viajan 14 españoles, mientras que los grupos más numerosos corresponden a ciudadanos británicos, estadounidenses y a los 38 tripulantes filipinos del barco.
Países Bajos, cuya bandera enarbola el buque operado por Oceanwide Expeditions, ha asumido desde el inicio la responsabilidad jurídica internacional sobre la embarcación, tal y como recordó el Gobierno español.
El Ministerio del Interior confirmó además que varios países ya preparan vuelos específicos para evacuar a sus nacionales desde Canarias. Estados Unidos ha mostrado disposición para enviar un avión propio y Reino Unido tiene una operación similar “muy avanzada”, mientras otros gobiernos estudian sumarse a un mecanismo conjunto coordinado con Países Bajos y la Comisión Europea.
Cinco contagios
La dimensión sanitaria del brote continúa bajo vigilancia internacional. Cinco días después de que el caso fuera comunicado oficialmente a la Organización Mundial de la Salud, existen cinco contagios confirmados por hantavirus y otros cuatro sospechosos.

Entre los casos confirmados figuran una pasajera neerlandesa fallecida en Sudáfrica, un ciudadano británico ingresado en una UCI de Johannesburgo, un paciente hospitalizado en Zúrich y dos de los evacuados desde Cabo Verde a Países Bajos.
Tranquilidad
La OMS ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad ante la preocupación generada en Canarias. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que el riesgo para la población canaria “es bajo” y subrayó que el desembarco de los pasajeros constituye también “un deber moral”.
El organismo internacional recordó además que el hantavirus no tiene un comportamiento comparable al coronavirus responsable de la pandemia de covid-19. Según explicaron sus expertos, la variante detectada en esta crisis —la variante Andes— es la única en la que se han documentado contagios entre humanos, aunque su capacidad de transmisión es limitada y requiere contacto estrecho.
Hipótesis
La hipótesis principal que maneja la OMS sitúa el posible origen del brote en un viaje ornitológico realizado previamente por el matrimonio neerlandés fallecido por Argentina, Chile y Uruguay.
El virus se transmite normalmente por contacto con fluidos de roedores infectados, especialmente orina, saliva o heces.
Personal sanitario a bordo
Mientras el operativo internacional avanza, la OMS mantiene personal sanitario especializado a bordo del crucero. Un experto del organismo, dos médicos neerlandeses y un representante del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades permanecen en el barco supervisando evaluaciones médicas, protocolos de aislamiento y procedimientos de desembarco.
El Gobierno español y el Ejecutivo canario trabajan ahora en los últimos detalles logísticos, incluyendo las posibles cuarentenas para ciudadanos españoles y la futura desinfección del barco.
El propio Ministerio de Sanidad ha insistido en que las medidas previstas son suficientes para evitar riesgos adicionales para la población del Archipiélago.


