A pocos días del inicio presencial del proceso de regularización de personas migrantes, previsto para el 20 de abril, CCOO denuncia la “falta de previsión” y la “improvisación” con la que Correos pretende poner en marcha un servicio de enorme calado social desde una red de oficinas ya tensionada en Canarias.
El sindicato advierte de riesgos de colapso, falta de formación, carencias de medios técnicos y ausencia de refuerzos de plantilla.
Falta de previsión
El responsable del Sector Postal de CCOO en Canarias, Pedro Segura, en declaraciones a Atlántico Hoy no maquilla el diagnóstico.
“Desde CCOO queremos hacer llegar a la opinión pública de Canarias nuestra profunda preocupación ante la falta de previsión y la improvisación con la que la dirección de Correos pretende poner en marcha, de manera inminente el próximo 20 de abril, el proceso de regularización de personas migrantes”, afirma.
Salud laboral
Segura reconoce el valor de la medida en términos de justicia social, pero pone el foco en el cómo se va a realizar.
Desde el sindicato valoran positivamente que Correos sea un instrumento estratégico de servicio público para este proceso de calado social, pero no están dispuestos en el cómo se va a llevar a cabo. “No podemos permitir que una medida de esta envergadura se pretenda ejecutar a costa de la salud laboral y la saturación de una plantilla que ya se encuentra al límite”, subraya.
A contrarreloj y poca información
La regularización extraordinaria permitirá solicitar residencia y trabajo a alrededor de medio millón de personas, combinando vía telemática a partir del 16 de abril y atención presencial desde el día 20 en oficinas de la Seguridad Social y de Correos en todo el Estado.
Sin embargo, el sindicato denuncia que, en el caso de Correos, la implantación se está haciendo “a ciegas”. “La empresa nos ha convocado a una reunión a contrarreloj, a escasos días del inicio del servicio, sin darnos la documentación necesaria ni tiempo para negociar las condiciones de trabajo”, reprocha Segura.
“En Canarias, la presión en las oficinas es ya de por sí elevada, y no podemos afrontar un volumen de miles de personas sin una planificación real”, matiza.
Riesgo de colapso en Canarias
Uno de los puntos que más preocupa a CCOO Canarias es la sobrecarga operativa en las islas. Cada expediente puede suponer hasta 30 minutos de atención en ventanilla, según sus cálculos.
“Sin un refuerzo de plantilla, que ciframos en un mínimo del 30%, las oficinas de las islas corren un riesgo serio de colapso, afectando tanto a los nuevos usuarios como al servicio postal tradicional de los canarios”, advierte el responsable sindical.
Oficinas canarias para el trámite
En Canarias serán 24 oficinas de Correos las que asuman el grueso de este servicio extraordinario, repartidas entre Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria.
Entre ellas, oficinas principales y sucursales en Santa Cruz de Tenerife (Plaza de España, Enrique Wolfson, Islas Canarias), La Laguna (Santo Domingo, Taco–Barranco Grande), Adeje, Los Cristianos, Costa del Silencio, San Isidro y El Médano, así como las sedes insulares de Santa Cruz de La Palma, San Sebastián de La Gomera y Valverde.
En la provincia de Las Palmas figuran, entre otras, las oficinas de Puerto del Rosario, Arrecife, Maspalomas, Vecindario, Telde y varios centros en Las Palmas de Gran Canaria (Primero de Mayo, Bernardo de la Torre, Tamaraceite, Echegaray, Granadera Canaria o Anzofe).
Sin formación adecuada
Para el sindicato, concentrar en estos puntos la recepción presencial de solicitudes sin refuerzos claros es “una receta segura para las colas interminables, la frustración ciudadana y el desgaste profesional”.
“Se pretende formar a la carrera a solo una fracción del personal (1.000 personas de 5.000 afectadas)”, señala Segura. A su juicio, esto no solo es insuficiente, sino que abre la puerta a errores y a una presión añadida sobre quienes se queden fuera de esas sesiones exprés.
Responsabilidad de la plantilla
“Exigimos que se garantice que el personal de ventanilla se limite a la recepción y escaneo, sin asumir responsabilidades jurídicas ni de asesoramiento legal para las que no están capacitados ni legalmente habilitados”, precisa. La resolución de los expedientes, recuerdan, corresponde a la Unidad de Tramitación de Extranjería, dependiente del Ministerio.
El sindicato advierte también del riesgo de que todo el proceso quede bloqueado por fallos técnicos. “Para que el proceso no sea un caos, es imprescindible la renovación de escáneres y la mejora del ancho de banda en nuestras oficinas, además de asegurar que plataformas como MERCURIO o UTEX funcionen sin fallos desde el primer minuto”, reclama Segura.
Seguridad y atención al público
“Dada la sensibilidad del proceso, exigimos mecanismos de cita previa real, control de aforo y refuerzos de seguridad en las oficinas de las capitales canarias y poblaciones de más de 50.000 habitantes para evitar situaciones de tensión o riesgo”, subraya.
La organización sindical insiste en que comparte el objetivo de la regularización extraordinaria y el papel de Correos como instrumento de servicio público, pero rechaza de plano que se ponga en marcha sin garantías para quienes la harán posible desde el mostrador.
“En conclusión, una buena medida social no puede construirse sobre la improvisación ni sobre la explotación de los empleados públicos”, resume el responsable del Sector Postal. “Desde CCOO exigimos a Correos que concrete de inmediato las compensaciones económicas, el reconocimiento profesional y, sobre todo, los refuerzos necesarios para garantizar un servicio digno”.
