Las primeras horas del proceso extraordinario de regularización de personas migrantes en Canarias han arrancado entre la esperanza de quienes acuden a las oficinas de Correos, por un lado, y el estrés de una plantilla que, según denuncia CCOO Canarias, se enfrenta “a un sistema improvisado, sin formación suficiente y sin refuerzos de personal” en unas oficinas ya tensionadas de antemano.
En declaraciones a Atlántico Hoy el sindicato denuncia que no se han tenido en cuenta las reivindicaciones realizadas a la empresa.
Comienzo con colas y estrés
El periodo presencial de regularización extraordinaria daba comienzo este pasado 20 de abril y, desde primeras hora de la mañana, las oficinas de Correos habilitadas en las islas recibieron a quienes tenían cita previa para iniciar los trámites.
Pedro Segura, representante sindical del área de Correos ha comentado que la herramienta para pedir cita, centralizada a nivel estatal, funciona y permite elegir oficina y franja horaria, pero la situación cambia cuando la persona migrante llega al mostrador.
"Caótica"
La primera jornada de atención a las personas que habían pedido cita no ha sido todo lo buena que se esperaba, sino más bien “caótica”, según Segura. “Los compañeros nos llaman bastante estresados, con 40 personas en el hall esperando para ser atendidas y sin dar abasto”, relata.
Añade el representante de CCOO de Correos en Canarias, que sitúa como “puntos rojos” las oficinas de Costa del Silencio y Adeje, en la zona sur de Tenerife y también en el sur de Gran Canaria, donde se concentra un alto número de personas migrantes.
Formación que llega tarde
Uno de los principales problemas, apunta Segura, es la falta de preparación específica. “La única formación que tienen los trabajadores de Correos ahora mismo es un PDF y un curso que se inició este mismo lunes”, explica. Mientras atienden a las personas citadas, algunos compañeros intentan ver el curso “sobre la marcha”, tratando de resolver dudas en tiempo real frente a casos concretos.
La consecuencia es inmediata y se traduce en procedimientos que, según los cálculos sindicales, podrían resolverse en 20 o 30 minutos, se alargan hasta una hora por persona en estas primeras jornadas. “Llegas, no tienes la formación y al final te pegas muchísimo más tiempo”, resume Segura.
“Puntos rojos” en zonas del sur
El otro gran escollo es la falta de personal. CCOO había solicitado un refuerzo de al menos un 30% en las plantillas de oficina para poder asumir el volumen extra de trabajo que supone este proceso, que se prolongará hasta el 30 de junio. Esa petición, afirma Segura, no se ha atendido.
“Ni siquiera se han cubierto las ausencias”, señala, citando el caso de la baja en Costa del Silencio y las vacaciones en Adeje, que no han sido sustituidas. El resultado se perfila en colas, saturación y un clima de agotamiento que el sindicato no descarta que derive en más bajas médicas. “O meten a alguien aquí o nosotros nos vamos”, le han trasladado los propios trabajadores, desbordados por el ritmo de atención.
Citas, documentación y citas de nuevo
El sistema de cita previa, obligatorio para acudir a Correos, suma otro elemento de tensión cuando la persona no lleva toda la documentación requerida. “Hay casos en los que el usuario viene sin la documentación completa; se le atiende, se localiza lo que le falta y tiene que volver a casa, volver a pedir otra cita y regresar con todo”, explica el representante sindical.
En estos casos, la atención es más rápida, pero esa cita se pierde y vuelve a ocupar otro hueco en la agenda de la oficina, contribuyendo a la saturación. En los otros, cuando sí se aporta todo, el tiempo de gestión se dispara por la falta de experiencia y formación del personal de Correos en un procedimiento nuevo y complejo.
“Caos” asumido hasta el 30 de junio
El proceso extraordinario de regularización se mantendrá hasta finales de junio y se tramita en paralelo a la actividad habitual de Correos, que no se detiene. Para CCOO Canarias, si no se refuerzan las plantillas y no se corrige el déficit de formación, “los primeros días caóticos” pueden convertirse en una dinámica sostenida durante todo el periodo.
Segura valora de forma positiva que Correos forme parte de un procedimiento de enorme calado social, que puede cambiar la vida de miles de personas migrantes que llevan tiempo en España.
Riesgo de colapso
Advierte el representante sindical que, tal y como se ha puesto en marcha el proceso, “la presión y el estrés en las oficinas de Canarias pueden derivar en más bajas laborales y en un riesgo de colapso” que podría afectar tanto a quienes buscan regularizar su situación como al resto de la ciudadanía usuaria del servicio postal.
Entre citas que se alargan, colas que crecen y empleados que abren por primera vez un curso de formación mientras atienden ventanilla, el primer día de la regularización en Correos deja una imagen clara sobre un proceso que ha comenzado, pero sobre una estructura que el sindicato considera “francamente mejorable” y que, de momento, se sostiene gracias al esfuerzo de unas plantillas que trabajan al límite.