Los colectivos BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel) de Tenerife, Sanitarios con Palestina y Plataforma Tenerife con Palestina impulsan en Canarias una campaña de boicot contra los laboratorios Teva, a los que acusa de colaborar con el “genocidio” en Gaza y de mantener estrechos vínculos económicos y logísticos con el Estado de Israel.
La iniciativa, que se enmarca en una acción coordinada a nivel estatal, tuvo una de sus paradas Santa Cruz de Tenerife, donde la sanitaria Carmen Herrera explicó a Atlántico Hoy los motivos de la movilización y los llamamientos dirigidos tanto a la población como al propio sistema sanitario.
Campaña de boicot
Según Carmen Herrera, miembro de Sanitarios por Palestina, la campaña de boicot se está desarrollando simultáneamente en distintos puntos del país, con más de 300 organizaciones adheridas en apenas diez días. En el Archipiélago, aseguró, ya son en torno a 43 las entidades que se han sumado a la iniciativa y el objetivo es seguir ampliando ese respaldo durante, al menos, un mes.
La idea, subrayó, es “romper la cadena de colaboración” que, a su juicio, existe entre diferentes actores del sector sanitario y el “gobierno sionista de Israel”.
Laboratorio farmacéutico
Herrera señala directamente a Teva como una gran farmacéutica internacional que genera “muchísimos beneficios en millones de euros” en España y que, al mismo tiempo, es “una empresa corrupta y corruptora que apoya al régimen israelí".
Afirma que la compañía es de las que más cotiza en bolsa, incluso por encima de sectores como el armamentístico o el de inteligencia, y que ha destinado fondos a entidades sionistas y al propio ejército israelí.
Apoyo
Entre esas formas de apoyo, menciona tanto aportaciones económicas como el envío de material y las facilidades dadas a trabajadores de la empresa para integrarse en el dispositivo militar durante las ofensivas sobre Gaza, recibiendo compensaciones económicas por ello.
Dentro del grupo, la activista cita diferentes marcas como Teva Ratiopharm, Daur, Velmac o Actavis, aunque recalca que el foco de la campaña se ha puesto en el nombre principal, Teva, para que la ciudadanía tenga una referencia clara a la hora de reclamar y rechazar estos productos.
Llamamiento a la población
La campaña articula distintos niveles de presión. En primer lugar, Herrera apela a la ciudadanía para que pida a sus médicos que no le prescriban medicamentos de Teva y solicite en las farmacias alternativas de otros laboratorios.
“La población es fundamental que colabore en esto”, señala, insistiendo en que el consumo de estos fármacos supone, en su opinión, una forma de complicidad con la “maquinaria de guerra” y con “crímenes de lesa humanidad”.
Profesionales sanitarios
El mensaje se dirige también a médicos y personal de Enfermería, a quienes pide que dejen de recetar productos de Teva por coherencia ética y profesional.
Otra petición está dirigida a las oficinas de Farmacia, a las que se les pide que dejen de adquirir productos de Teva, y a las administraciones públicas. En este sentido, Herrera reclama al Servicio Canario de Salud que evite realizar compras a la multinacional, tanto a nivel de hospitales como desde los servicios centrales, para no destinar recursos públicos a una empresa a la que responsabilizan de financiar y sostener el aparato militar israelí.
Alternativas disponibles
Uno de los argumentos que lanza Sanitarios por Palestina para tranquilizar a pacientes y profesionales es que la mayoría de los medicamentos de Teva son genéricos muy extendidos, pero todos ellos cuentan con equivalentes de otros laboratorios.
La portavoz insiste en que el boicot no implica dejar desatendidas patologías ni renunciar a tratamientos eficaces, sino cambiar de proveedor dentro de un mercado en el que existen múltiples empresas comercializando las mismas moléculas.
A su juicio, se trata de usar el poder de decisión de pacientes, profesionales y administraciones para “cortar el flujo de dinero” hacia compañías que, como Teva, consideran implicadas en las ofensivas sobre la población palestina.