Reformar una vivienda en Canarias puede salir bastante más barato este 2026, pero con una condición importante: la obra debe mejorar la eficiencia energética del inmueble. El Gobierno activa durante este segundo trimestre nuevas ayudas a la rehabilitación residencial, con subvenciones que pueden alcanzar los 21.400 euros por vivienda en los casos más ambiciosos.
La medida llega en un momento clave para el Archipiélago, donde el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas sociales. Además de facilitar reformas, el programa busca movilizar parte del parque de viviendas vacías y mejorar inmuebles antiguos, especialmente en zonas donde la presión residencial es elevada.
No vale cualquier reforma
Aunque estas ayudas pueden incluir reformas de baño o cocina, no se conceden por renovar estas estancias de forma aislada. Es decir, cambiar azulejos, muebles o sanitarios no será suficiente para acceder a la subvención. Para que la obra pueda acogerse al programa, debe formar parte de una rehabilitación energética más amplia.
La clave está en reducir el consumo del inmueble. La vivienda deberá acreditar una mejora medible antes y después de los trabajos.
Qué requisitos energéticos hay que cumplir
Para optar a las ayudas, la actuación debe cumplir al menos uno de estos objetivos: reducir un 30% el consumo de energía no renovable o disminuir un 7% la demanda de calefacción y refrigeración.
Esto implica que las reformas tendrán que ir acompañadas de actuaciones como mejora del aislamiento, sustitución de ventanas, renovación de instalaciones energéticas o cambios que permitan reducir el gasto energético de la vivienda.
Además, será necesario contar con un técnico que certifique la situación inicial del inmueble y la mejora conseguida tras la obra.
Cuánto dinero se puede recibir
La cuantía de la ayuda dependerá del ahorro energético alcanzado. Cuanto mayor sea la mejora, más alta podrá ser la subvención. En términos generales, las ayudas pueden cubrir entre el 40% y el 80% del coste de la actuación cuando se logren determinados niveles de ahorro. En rehabilitaciones integrales, con reducciones superiores al 60%, la subvención puede llegar hasta los 21.400 euros por vivienda.
Otro punto importante es que estas ayudas no tributan en el IRPF, por lo que el beneficio económico para los propietarios es directo.
Cómo solicitarlas en Canarias
Las ayudas se tramitan a través de las comunidades autónomas y ayuntamientos, que son los encargados de publicar sus convocatorias y gestionar las solicitudes. El sistema funciona por orden de llegada, por lo que conviene preparar la documentación con antelación y presentar la solicitud cuanto antes.
Entre los documentos habituales estarán el proyecto o memoria técnica, certificados energéticos, presupuesto de la actuación y datos de la vivienda y sus propietarios.
Financiación para la parte no cubierta
La subvención no siempre cubre el coste total de la obra. Por eso, también se han activado líneas de financiación a través del ICO para facilitar créditos que permitan afrontar la parte no subvencionada. Esta combinación de ayuda directa y financiación puede ser clave para muchas familias que quieren rehabilitar su vivienda, pero no pueden asumir todo el gasto de golpe.
En Canarias, donde muchas viviendas necesitan mejoras de accesibilidad, aislamiento o eficiencia, este tipo de programas puede tener un impacto importante. No solo permite reducir el gasto energético de los hogares, sino también mejorar el confort, revalorizar inmuebles y adaptar viviendas antiguas a las necesidades actuales.
