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Desmantelan en Fuerteventura una trama que chantajeaba a clientes de prostitución

La Policía Nacional detiene a 40 personas y libera a tres mujeres explotadas sexualmente en una operación contra la “extorsión del sicario”

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Atlantico Hoy

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal vinculada a la conocida como “extorsión del sicario”, un método de chantaje que habría afectado a más de 500 víctimas en toda España y que contaba con una rama asentada en Fuerteventura dedicada, además, a la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

La operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Castellón de la Plana, se ha saldado con 40 detenidos —38 por la trama de extorsión y dos por trata—, nueve registros domiciliarios y el ingreso en prisión provisional de siete personas.

Amenazas por teléfono

La investigación comenzó en mayo de 2025 tras la denuncia de una víctima que había contactado con un supuesto anuncio de servicios sexuales en internet. Poco después recibió una llamada de un hombre que se hizo pasar por el “jefe del club”, quien le exigió unos 5.000 euros bajo amenazas y acusándolo de haber hecho perder el tiempo a las mujeres anunciadas.

Según la Policía, la organización publicaba de forma masiva anuncios falsos en páginas de contactos. Cuando las víctimas llamaban a los números asociados, comenzaba la fase de intimidación.

Los presuntos extorsionadores aprovechaban el miedo y la vergüenza de los afectados ante la posibilidad de que familiares o personas cercanas descubrieran que habían solicitado servicios sexuales. Ese factor psicológico era clave para lograr los pagos.

Núcleo en Valencia

Los investigadores detectaron al menos 80 denuncias similares repartidas por todo el territorio nacional y lograron situar el núcleo operativo del entramado en la provincia de Valencia.

Desde allí, la red coordinaba la captación de víctimas, las llamadas intimidatorias y el movimiento del dinero obtenido mediante las extorsiones.

La estructura criminal estaba jerarquizada. En la cúspide figuraban los responsables de gestionar los anuncios, distribuir el dinero y ejecutar las amenazas. En niveles inferiores operaban captadores de “mulas” y personas que facilitaban cuentas bancarias y líneas telefónicas para recibir los pagos de las víctimas.

Conexión con Fuerteventura

La investigación reveló además la existencia de una segunda rama asentada en Fuerteventura, integrada por una pareja acusada de explotar sexualmente a mujeres captadas mediante falsas ofertas de trabajo difundidas en redes sociales y portales de contactos.

Las víctimas eran trasladadas desde la península y otras islas y, según la Policía, quedaban sometidas a un control constante, restricciones de movimiento y dependencia total de los explotadores.

Los agentes sostienen que el grupo canario facilitaba datos personales de clientes de prostitución a la otra red a cambio de 50 euros por cada contacto, información que luego era utilizada para las extorsiones telefónicas.

Marihuana y gallos de pelea

Durante los registros realizados en Valencia y Fuerteventura, los agentes intervinieron tres plantaciones indoor de marihuana, dos armas cortas de fuego, 3.600 euros en efectivo y 11 gallos utilizados presuntamente para peleas ilegales.

La Policía considera que la organización utilizaba actividades como el tráfico de drogas y las peleas de gallos para blanquear los beneficios obtenidos mediante las extorsiones.

En el registro practicado en el piso prostíbulo de Fuerteventura fueron liberadas tres mujeres víctimas de trata. Allí también se localizaron teléfonos empleados para la publicidad de los servicios sexuales y documentación relacionada con la actividad investigada.

Los arrestados están acusados de delitos de extorsión, organización criminal, blanqueo de capitales, trata de seres humanos, favorecimiento de la inmigración irregular, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y maltrato animal.