Economía de guerra en Sanidad: restricción de contrataciones y adiós a los eventuales por el covid

El déficit acumulado por el SCS, de 469 millones de euros, empieza a marcar el funcionamiento de la sanidad pública del Archipiélago | La subidirección de enfermería del Insular-Materno Infantil traslada los primeros recortes en el servicio

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El agujero económico en el SCS marca una economía de guerra en el servicio de enfermería del Insular-Materno Infantil. / AH
El agujero económico en el SCS marca una economía de guerra en el servicio de enfermería del Insular-Materno Infantil. / AH

Con el inicio del nuevo curso político, Fernando Clavijo advirtió que el Gobierno de Canarias se había topado con una desagradable sorpresa al revisar las cuentas autonómicas: un déficit acumulado por el Servicio Canario de la Salud (SCS) que podría rondar los 530 millones de euros al cierre de 2023. El agujero es de tales dimensiones que obliga a trazar un plan, marcado por una economía de guerra —restricciones en las contrataciones o el probable adiós a los eventuales contratados por el covid-19— para lograr que la sanidad pública del Archipiélago esquive las balas que ahora mismo comprometen su funcionamiento.

En ese plan para contener el gasto, el Ejecutivo autonómico ha empezado a transmitir a las áreas insulares de salud y a los diferentes centros del Archipiélago las normas a seguir a corto plazo para contener el gasto en el SCS. En el Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil (CHUIMI), por ejemplo, la subdirección de enfermería trasladó ayer una serie de preceptos que se deberán cumplir en los próximos meses. La orden es clara: toca apretarse el cinturón.

Situación crítica

En el hospital grancanario, además de admitir que la situación económica del propio complejo es crítica, se decreta la restricción al máximo de contrataciones. En ese escenario, no se cubrirán bajas ni los traslados previstos a primaria —siempre y cuando se respeten los mínimos asistanciales, cota que también podría bajar—.

Esther Monzón, consejera de Sanidad, dialoga con Manuel Miranda, consejero de Política Territorial, en el Parlamento de Canarias
Esther Monzón, consejera de Sanidad, dialoga con Manuel Miranda, consejero de Política Territorial, en el Parlamento de Canarias. / RAMÓN DE LA ROCHA-EFE

Ante una medida así, para mantener un equilibrio en el funcionamiento del área de enfermería, el personal se podría mover dentro del propio complejo si un servicio está por encima de los mínimos y otro requiere un esfuerzo.

Compromiso y responsabilidad

La situación del personal eventual contratado para hacer frente a la emergencia sanitaria provocada por el covid-19 podría variar el próximo 31 de octubre por la delicada situación económica. Desde la subdirección de enfermería se acuñó como "probable" la posibilidad de que no se renueven sus contratos.

En una coyuntura tan endeble, con la carga de trabajo actual y la situación inminente que toca afrontar, se ha solicitado al personal de enfermería del Insular-Materno Infantil compromiso y responsabilidad en caso de ausentarse del puesto de trabajo, ya que esa situación sobrecargaría aún más al personal.

El pago de fármacos y nóminas, garantizados

Aunque un informe elaborado por la Intervención General de la Comunidad Autónoma, según adelantó Tiempo de Canarias, apuntara que la desviación presupuestaria pone en riesgo el cumplimiento del plazo legal de pago a proveedores en peligro y exige que se adopten actuaciones de cara al abono de las nóminas en el último trimestre del ejercicio 2023, Esther Monzón —consejera de Sanidad— garantizó este martes en el Parlamento regional que los medicamentos y las nóminas se "van a pagar sin problema".