La realidad de la sociedad española en esta primera visita del papa León XIV revela una fotografía distinta a la que encontró Benedicto XVI en 2011, pues según se desprende de las encuestas mensuales del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el porcentaje de católicos declarados ha descendido desde entonces 17,4 puntos.
En agosto de 2011, el papa Benedicto XVI visitó por tercera y última vez España con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, con una vigilia que congregó a más de un millón de jóvenes en el aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid. Quince años después, León XIV tiene previsto recorrer Madrid, Barcelona y Canarias en un viaje apostólico que se prevé multitudinario, con grandes actos públicos, pero también con otros de mucho simbolismo y en espacios más reducidos.
En cualquier caso, la España que conoció Benedicto XVI no es la misma, pues ha descendido el número de ciudadanos que se declaran católicos y también han crecido los fieles de otras confesiones.
Los datos
Según la encuesta del CIS de mayo de 2026, un 56,1 por ciento de los españoles se define como católico, aunque solo un 18,3 por ciento de los encuestados se declara practicante. Un 11,8 por ciento asegura ser agnóstico, un 12,4 se declara indiferente o no creyente, y un 14,7 por ciento ateo.
Entre los creyentes, solo un 17 por ciento acude a misa todos los domingos y festivos, y casi la mitad admite que no va a la iglesia "nunca" o "casi nunca" salvo para ceremonias como bodas, comuniones o funerales.
La España que fue testigo de la Jornada de la Juventud de 2011 se definía como mayoritariamente católica, hasta el 73,5 %, aunque con matices. El 58,2 % declaró no asistir casi nunca a misa frente al 14,2 % que respondió que acudía casi todos los domingos, según la encuesta del CIS de junio de 2011. Estos datos revelan que entre la visita de Benedicto XVI y la de León XIV, el porcentaje de españoles que se declaran católicos han descendido 17,4 puntos.
Las ceremonias y sacramentos
En 2011, se celebraron 67.313 matrimonios, 292.143 bautizos, 250.916 primeras comuniones y 109.725 confirmaciones, mientras que en 2024 -según los últimos datos recogidos en la Memoria de la Conferencia Episcopal Española (CEE)-, se celebraron 31.462 bodas, 157.677 comuniones, 103.535 confirmaciones y 146.370 bautizos. Es decir, que este tipo de celebraciones católicas profundamente arraigadas como los matrimonios, los bautizos y las primeras comuniones se han reducido notablemente -en torno al 50 por ciento-, mientras que las confirmaciones se mantienen estables.
Los entierros católicos son los más frecuentes, pero la diversidad cultural del país a impulsado los ritos funerarios de otras confesiones, así como las cremaciones, que son la opción mayoritaria elegida por los españoles. De las 433.547 defunciones del año pasado, en el 85,4 % se ofició una ceremonia católica, según un informe de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef) publicado en octubre de 2025.
De las parroquias a los centros educativos
La Iglesia católica se apoya en España en templos y lugares de culto, que se cifran en 22.922 parroquias (11.479 parroquias rurales y 11.443 parroquias urbanas), 87 catedrales, 638 santuarios y 690 monasterios, una amplísima red que se mantiene viva.
Y si hay un sector en el que la iglesia está muy presente es el educativo. Así lo sostienen los datos de Escuelas Católica, la red formada en 2005 que reúne a los titulares de centros de titularidad católica. "Con más de 1,1 millones de alumnos y 105.544 trabajadores (85.638 docentes), representamos el 15% del sistema educativo español y el 57% de la enseñanza privada concertada, lo que nos consolida como la mayor organización educativa del sector de la enseñanza privada concertada", afirma esta red en su página web.

