El Gobierno de España ha neutralizado el intento del Ejecutivo canario de impedir la llegada del MV Hondius a Tenerife. La directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez Velasco, firmó una resolución administrativa que obliga a permitir la acogida del crucero afectado por el brote de hantavirus y deja sin efecto práctico el veto anunciado horas antes por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo.
La resolución invoca el artículo 299 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante para imponer la recepción del barco en Tenerife, ya sea mediante fondeo o atraque, en función de lo que determinen las autoridades sanitarias responsables del operativo.
Choque institucional
La decisión supone un choque directo entre el Gobierno central y el autonómico en plena crisis sanitaria internacional provocada por el brote detectado a bordo del MV Hondius, donde ya han fallecido tres personas.
Horas antes, Fernando Clavijo había anunciado que daría instrucciones para que no se autorizara el fondeo del buque mientras no existiera la garantía de que todos los pasajeros abandonarían Tenerife durante la jornada de mañana.
El presidente canario defendía que todavía faltaban dos vuelos internacionales por confirmar y reclamaba al Ejecutivo central que redistribuyera pasajeros en aeronaves ya disponibles, incluido el avión militar español desplegado para evacuar a ciudadanos españoles.
Temor a un roedor infectado
Entre las exigencias planteadas por el Gobierno de Canarias figuraba también la petición de un informe técnico que garantizara un “riesgo cero” de que un roedor pudiera escapar del barco, alcanzar la costa tinerfeña y generar un problema sanitario adicional.
Según ha trascendido, el Ejecutivo autonómico pidió garantías específicas sobre la posibilidad de que un ratón infectado pudiera saltar desde el buque y nadar hasta tierra. Ante esa preocupación, el Ministerio de Sanidad remitió un informe técnico en el que se consideraba esa hipótesis como una posibilidad “remota”.
El documento explicaba que la cepa andina del hantavirus está asociada principalmente al denominado ratón colilargo, un roedor cuyas colonias naturales se encuentran alejadas de entornos marítimos y portuarios, lo que reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia y expansión en un escenario de este tipo.
La última palabra, de Sanidad
La resolución firmada por Marina Mercante deja ahora la decisión operativa final en manos de las autoridades sanitarias encargadas del dispositivo coordinado por el Gobierno de España y la Organización Mundial de la Salud.
El texto establece que será Sanidad quien determine si el barco debe permanecer fondeado frente a la costa tinerfeña o si finalmente debe atracar en puerto, siempre bajo criterios técnicos y epidemiológicos.
El operativo previsto para las próximas horas moviliza a decenas de equipos sanitarios, efectivos policiales, embarcaciones auxiliares y vuelos internacionales enviados por distintos países para evacuar a los pasajeros y tripulantes del crucero.
Escalada institucional
La resolución de Marina Mercante evidencia la escalada de tensión política surgida en las últimas horas entre Canarias y el Estado alrededor de la gestión del barco.
Mientras el Gobierno autonómico insistía en evitar que pasajeros permanecieran en territorio canario más tiempo del estrictamente necesario y reclamaba garantías absolutas sobre cualquier posible riesgo biológico, el Ejecutivo central y la Organización Mundial de la Salud han defendido durante toda la jornada que el riesgo para la población es bajo y que España dispone de capacidad sanitaria suficiente para gestionar la emergencia.
La llegada del MV Hondius a Tenerife está prevista para la madrugada del domingo, en una operación internacional que involucra a 23 países y que el propio Gobierno ha definido como “absolutamente inédita”.
