Imagen de Fernando Clavijo, presidente de Canarias, y Mónica García, ministra de Sanidad|MONTAJEAH
Imagen de Fernando Clavijo, presidente de Canarias, y Mónica García, ministra de Sanidad|MONTAJEAH

Moncloa y Clavijo chocan por la crisis del Hondius: 18 llamadas y dos versiones opuestas

El Gobierno asegura que informó a Canarias “en tiempo real” sobre el crucero del hantavirus, mientras Clavijo denuncia decisiones tomadas sin contar con las islas

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Alberto Ley

La crisis del crucero MV Hondius ha derivado en un pulso político entre Moncloa y el Gobierno de Canarias. Mientras el Ejecutivo central sostiene que mantuvo una comunicación “permanente” con el presidente canario, Fernando Clavijo, durante las horas clave de la emergencia sanitaria, el dirigente autonómico insiste en que el problema nunca fue la ausencia de llamadas, sino que Canarias quedara fuera de la toma real de decisiones.

La controversia se intensificó este sábado tras conocerse que el Gobierno y Clavijo intercambiaron hasta 18 llamadas y contactos durante los días en los que se decidió trasladar el barco afectado por el brote de hantavirus hasta Tenerife.

Según la reconstrucción publicada por la Cadena SER, la ministra de Sanidad, Mónica García, habló hasta en seis ocasiones con Clavijo solo el martes 5 de mayo, jornada en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió formalmente a España que acogiera el barco.

El relato de Moncloa

Desde el Gobierno central consideran injustificadas las críticas lanzadas por el presidente canario en los últimos días y aseguran que el Ejecutivo autonómico recibió información continua conforme evolucionaba la situación sanitaria.

Fuentes gubernamentales sostienen que el contacto entre ambas administraciones comenzó incluso antes de la petición oficial de la OMS, con reuniones técnicas entre Sanidad Exterior y Salud Pública de Canarias desde el domingo 3 de mayo.

La situación cambió definitivamente el martes por la tarde, cuando la OMS comunicó que Cabo Verde no reunía condiciones suficientes para gestionar el brote y solicitó el traslado del MV Hondius al puerto más cercano con capacidad médica adecuada: Tenerife.

A las 21:37 horas, según la SER, Mónica García llamó a Clavijo para comunicarle la decisión española de aceptar el operativo en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional.

Esa noche se produjeron todavía otras dos llamadas entre ambos dirigentes.

En Moncloa creen que las declaraciones posteriores del presidente canario han generado una imagen pública de descoordinación institucional que “no se corresponde con la realidad”.

La versión de Canarias

El Ejecutivo autonómico no discute la existencia de contactos, pero sí cuestiona el contenido y la calidad de la información recibida.

Clavijo sostiene que durante horas se trasladó a Canarias que no existía ninguna petición formal de la OMS para recibir el barco y que posteriormente el criterio cambió sin aportar informes técnicos claros.

“El problema no es hablar, es decidir sobre Canarias sin Canarias”, resumen fuentes próximas al presidente autonómico.

Desde el Gobierno canario subrayan además que solicitaron información clínica detallada sobre los afectados y sobre los motivos que justificaban trasladar el barco a Tenerife en lugar de mantener otras alternativas operativas.

En ese contexto, recuerdan que el propio Servicio Canario de la Salud remitió una carta al Ministerio de Sanidad pidiendo más detalles antes de valorar la capacidad de respuesta hospitalaria en el archipiélago.

Mucho más que un barco

El choque político refleja también un debate más profundo sobre el papel de Canarias en la toma de decisiones estatales durante situaciones de emergencia.

En el entorno de Clavijo consideran que la polémica no puede reducirse al número de llamadas telefónicas. A su juicio, el conflicto real está en cómo se gestionó una decisión que afectaba directamente a las islas y a un territorio altamente dependiente del turismo internacional.

El enfrentamiento se produce además mientras Tenerife ultima el gran operativo sanitario internacional para recibir al MV Hondius.

La llegada del barco ha situado a Canarias bajo atención mediática internacional y ha obligado al Gobierno central, la OMS y varios países europeos a coordinar cuarentenas, vuelos medicalizados y protocolos de evacuación.

Pese al ruido político, las autoridades sanitarias mantienen que actualmente ninguno de los pasajeros presenta síntomas y defienden que el riesgo para la población canaria sigue siendo bajo.