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Participantes en el acto de presentación del informe 'Séniors y salud en España', elaborado por la Fundación Mapfre. AH

Esther Monzón frena el aumento del gasto sanitario: "No podemos seguir incrementándolo"

La consejera de Sanidad advierte que el presupuesto actual, de 4.833 millones, ya representa el 40% del total y apuesta por la prevención ante el envejecimiento poblacional

El Gobierno de Canarias ha marcado un punto de inflexión en la gestión de los recursos públicos destinados a la salud. La consejera de Sanidad, Esther Monzón, ha sido tajante este miércoles al afirmar que "el gasto en sanidad no lo podemos seguir incrementando". La responsable del área ha señalado que la estrategia del Ejecutivo regional debe virar necesariamente hacia el impulso de hábitos saludables y la medicina preventiva como única fórmula sostenible frente a una población cada vez más longeva.

Durante su intervención, Monzón ha recordado que actualmente cerca del 40% del presupuesto de Canarias se destina a Sanidad, lo que se traduce en un montante anual de 4.833 millones de euros. Ante estas cifras, la consejera ha reconocido que "la esperanza de que el gasto se pueda incrementar es muy bajita", a pesar de que la demanda asistencial mantiene una tendencia al alza impulsada por el envejecimiento de la ciudadanía.

Cambio de modelo asistencial

La titular de Sanidad ha realizado estas declaraciones en el marco de la presentación del informe Séniors y salud en España, elaborado por la Fundación Mapfre. En este contexto, Monzón ha compartido la necesidad de promover un envejecimiento saludable, coincidiendo con los datos que indican que más de la mitad de la población nacional supera los 45 años. Pretender destinar más fondos a curar dolencias derivadas de la edad o de la falta de autocuidado "no es realista", según la consejera.

La alternativa que plantea el Gobierno canario pasa por dejar de "poner la tirita en la herida" para centrarse en "evitar las heridas". Esta máxima se está materializando en iniciativas concretas bajo su mandato, como la creación de un departamento específico para el seguimiento de la población con patologías crónicas en las Islas. Asimismo, se está apostando por la generalización de los controles para la detección precoz de enfermedades graves, como el cáncer de mama o de colon, evitando así tratamientos complejos y económicamente costosos a largo plazo.

Déficit en salud emocional

El informe presentado también arroja luz sobre el estado de los mayores en el Archipiélago. Si bien la población entre 55 y 75 años en Canarias evalúa su salud física con un notable 7,4 sobre 10 —una cifra alineada con la media nacional—, los datos revelan una preocupación latente en el ámbito psicológico. La percepción de la salud emocional desciende hasta los 4,3 puntos, situándose ligeramente por debajo del promedio estatal.

Este desequilibrio entre la salud física y la mental penaliza la valoración global. Según el estudio de la Fundación Mapfre, la población sénior de las Islas otorga a su bienestar general una nota media de 6,8 sobre 10. Este dato sitúa a Canarias claramente por debajo de la media nacional, que alcanza los 7,2 puntos, evidenciando el reto que afronta la administración no solo en la gestión económica, sino en la atención integral de sus mayores.