Las aulas de los centros educativos canarios comienzan este miércoles su efervescencia habitual. El disfrute y el descanso del verano son ya un recuerdo y los trabajos, los exámenes y las tareas volverán a convertirse en el día a día de miles de alumnos. Pero el regreso a las aulas se produce sobre un sistema en el que existe una amplia brecha entre la educación pública y la de titularidad privada en el rendimiento de sus estudiantes.
En el comienzo de curso es habitual revisar los resultados del informe PISA para hacer balance de la situación educativa. Este martes se han hecho públicos los correspondientes a 2025 que vuelven a situar a Canarias en una posición desfavorable en la comparativa nacional, con un rendimiento, en general, por debajo de la media.
Brecha entre la pública y la privada
En la competencia principal de esta edición, ciencias, Canarias obtiene 469 puntos, frente a los 477 de España y los 482 del promedio de la OCDE. El propio informe ya matiza que en el caso del Archipiélago la diferencia en los resultados no es estadísticamente significativa pero sí que detecta para las Islas una de las mayores brechas de rendimiento entre la enseñanza pública y la de titularidad privada. Los estudiantes de los centros privados obtienen 47 puntos más en ciencias, 51 en lectura y 52 en matemáticas que los matriculados en la red pública, unas diferencias que prácticamente duplican las registradas en el conjunto del país.
La comparación adquiere especial relevancia por el peso que tiene la enseñanza pública en las Islas. El 80,6% del alumnado canario de 15 años analizado por PISA estudia en centros públicos, frente al 69,4% del conjunto de España. Canarias es, junto con Castilla-La Mancha y solo por detrás de Melilla, uno de los territorios con mayor peso de la enseñanza pública. Conviene precisar además que PISA incluye dentro de la categoría de centros privados tanto a los concertados como a los estrictamente privados.
Hasta 52 puntos de diferencia en los resultados
En concreto, los estudiantes de los centros públicos canarios obtienen 461 puntos en ciencias, 437 en lectura y 434 en matemáticas. En los centros de titularidad privada, las puntuaciones ascienden a 509, 487 y 485 puntos, respectivamente.
Los resultados evidencian así una brecha de rendimiento mucho mayor que la existente en el conjunto de España. A escala nacional, la ventaja de los centros privados es de 23 puntos en ciencias, 21 en lectura y 24 en matemáticas. En Canarias ronda los 50 puntos en las tres competencias. En ciencias, solo Melilla registra una diferencia mayor; en lectura, Canarias presenta la tercera mayor distancia, tras Melilla y Navarra; y en matemáticas vuelve a situarse únicamente por detrás de Melilla.
La pública canaria queda por debajo de la española
El contraste también aparece al comparar cada red canaria con su equivalente nacional. La pública de las Islas obtiene nueve puntos menos que la pública española en ciencias, ocho menos en lectura y 16 menos en matemáticas. La privada canaria, por el contrario, supera a la privada del conjunto de España en 16 puntos en ciencias, 21 en lectura y 11 en matemáticas, tomando como referencia las cifras redondeadas recogidas en las tablas de PISA.
Pero el propio informe advierte de que estas diferencias no permiten concluir que la titularidad del centro sea por sí misma la causa de un mayor o menor rendimiento. PISA señala que las diferencias entre ambas redes están estrechamente relacionadas con la composición socioeconómica y cultural del alumnado y recuerda que una parte importante de la ventaja inicial de los centros privados se reduce cuando se tienen en cuenta esas circunstancias.
El contexto socioeconómico explica buena parte de la brecha
Para medir ese efecto, el estudio utiliza el ISEC (Índice de Estatus Social, Económico y Cultural), que tiene en cuenta factores como el nivel educativo y ocupacional de los progenitores y los recursos disponibles en el hogar. En Canarias, la ventaja inicial de los centros privados en ciencias es de 47 puntos. Cuando se comparan estadísticamente estudiantes con un contexto socioeconómico similar, la diferencia se reduce a 32 puntos.
Cuando el modelo controla además el nivel socioeconómico medio del propio centro, la diferencia baja todavía más, hasta 14 puntos a favor de la privada. En términos relativos, la brecha inicial se reduce así en torno a un 70% después de ajustar por el contexto socioeconómico de los estudiantes y de los centros. El dato relevante, sin embargo, es que en Canarias no llega a desaparecer por completo.
La ventaja de la privada persiste tras el ajuste
En el conjunto de España ocurre algo distinto. La diferencia inicial de 23 puntos en ciencias a favor de la privada baja a siete al controlar el ISEC del estudiante y termina convirtiéndose en cuatro puntos a favor de la pública cuando también se tiene en cuenta la composición socioeconómica del centro. La misma inversión se produce en los agregados internacionales: tras ambos ajustes, la pública obtiene una ventaja de 10 puntos en el promedio de la OCDE y de 18 en la UE.
Canarias forma parte, junto con Navarra, País Vasco e Illes Balears, del reducido grupo de territorios en los que la ventaja de la privada persiste después de realizar ambos ajustes socioeconómicos. El informe ya advierte, tras controlar el nivel socioeconómico individual, de la posible existencia de «otros factores asociados a la titularidad» que continúan contribuyendo a la diferencia. Incluso después de controlar también la composición social del centro, Canarias mantiene esos 14 puntos de ventaja de la privada. PISA no identifica cuáles son esos otros factores ni establece una relación causal.
Los repetidores
La desigualdad entre ambas redes no se limita a las puntuaciones. Canarias presenta también una de las mayores brechas del país en repetición de curso. El 27% del alumnado canario de 15 años ha repetido al menos una vez, frente al 22% nacional. Pero la tasa cambia radicalmente según el tipo de centro: alcanza el 31,1% en la pública y apenas el 8,4% en la privada. La distancia es de 22,7 puntos porcentuales, la tercera mayor de España después de Melilla y Ceuta.
En términos relativos, la tasa de repetición de la pública canaria es unas 3,7 veces la de la privada. La brecha es además considerablemente mayor que la española: en el conjunto del país ha repetido el 26,3% del alumnado de centros públicos, frente al 12,7% de los privados, una diferencia de 13,6 puntos porcentuales.
Falta de personal y materiales
Las diferencias se reproducen en las condiciones que describen los propios equipos directivos. Canarias registra un índice de escasez percibida de recursos humanos de 1,00 en la pública y de 0,03 en la privada. El indicador mide hasta qué punto las direcciones consideran que la disponibilidad o cualificación del personal educativo limita la capacidad del centro para enseñar. El informe sitúa a Canarias entre las comunidades con las mayores diferencias entre ambas redes.
La misma pauta aparece en los recursos materiales. Canarias se encuentra junto con Aragón y Andalucía entre los territorios donde las direcciones perciben una mayor incidencia de las carencias. Además, figura entre las comunidades donde la diferencia entre pública y privada es mayor: la distancia entre ambas redes supera ampliamente las nueve décimas de punto. PISA recalca que se trata de la percepción de los equipos directivos sobre las limitaciones materiales que afectan a la enseñanza y no de un inventario objetivo de las dotaciones de cada centro.
División digital
La brecha alcanza igualmente a la capacidad percibida para integrar la tecnología en las aulas. El índice elaborado por PISA tiene en cuenta, entre otras cuestiones, la disponibilidad de dispositivos, la conexión a Internet, el software, las competencias técnicas y pedagógicas del profesorado, la formación o la existencia de personal técnico. Aunque Canarias obtiene un resultado global ligeramente positivo, de 0,01, la diferencia por redes es considerable: los centros públicos registran -0,12, mientras que los privados alcanzan 0,60. El informe identifica la distancia canaria como una de las más amplias entre las comunidades autónomas.
El dato admite, no obstante, una lectura más matizada. La pública canaria obtiene un índice de capacidad digital superior al de la pública española, situada en -0,44. Lo especialmente llamativo es el valor de 0,60 de los centros privados canarios, frente al 0,03 de la privada española. Además, Canarias no aparece entre los territorios con mayores problemas de disponibilidad tecnológica: solo el 12,7% del alumnado estudia en centros cuyos directores consideran que la falta de recursos digitales obstaculiza la enseñanza, frente al 24% de España.
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