La gestión del paisaje debe “normalizar el conflicto” porque todos los intereses que confluyen sobre el territorio son legítimos y el paisaje no puede entenderse sin las personas que lo habitan. Así lo defendió este miércoles el director del Plan de Ordenación del Territorio del Litoral de Galicia, Manuel Bodorio, durante la segunda jornada del I Congreso de Paisaje de Canarias.
Del plan al proceso
Bodorio centró su intervención en el paso “del plan al proceso” y aseguró que la sociedad atraviesa “un tránsito de la mirada” sobre el paisaje, que evoluciona “de la forma a la función, de la técnica a la ética, de la razón a la intuición, de la norma al acuerdo y, sobre todo, de lo impuesto a lo propuesto”.
Durante esta jornada técnica y multidisciplinar también estuvieron presentes cuestiones vinculadas a los sentimientos, la identidad, la espiritualidad y las emociones que genera el paisaje, con la participación de geólogos, arquitectos, ingenieros, historiadores y otros perfiles técnicos.
“Somos el paisaje que habitamos”, afirmó Bodorio, quien añadió que “planificar es evitar la incertidumbre”, aunque insistió en que cualquier actuación debe partir del conocimiento profundo del entorno.
El valor de lo viejo
La presidenta de la Asociación Española de Geografía, Asunción Blanco, centró su intervención en el debate sobre qué huellas humanas deben protegerse, gestionarse o eliminarse del paisaje.
Blanco planteó la paradoja de que la sociedad aprecia “lo antiguo, pero no lo viejo”, pese a que determinados elementos actuales podrían adquirir valor patrimonial en el futuro.
Como ejemplo, citó infraestructuras históricas que hoy son emblemas turísticos y culturales, como el Puente Nuevo de Ronda o Las Médulas de León, una antigua explotación minera romana convertida en patrimonio paisajístico.
Turismo, paisaje y debate social
La experta también abordó el impacto del turismo sobre el territorio y recordó ejemplos como el hotel de El Algarrobico, convertido en símbolo del debate sobre urbanismo y paisaje en España.
Asimismo, señaló que la sociedad mantiene actualmente discusiones abiertas sobre elementos contemporáneos como los parques eólicos o solares y se preguntó si infraestructuras actuales podrían llegar a considerarse emblemáticas en el futuro.
Pese a ello, defendió que turismo y paisaje pueden convivir si existe una planificación adecuada y si las decisiones se toman desde el diálogo y la integración de distintas disciplinas.
El I Congreso de Paisaje de Canarias está organizado por el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP) con apoyo del Gobierno de Canarias y de las universidades públicas del archipiélago, y se celebra en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.