Un hombre acusado de amenazas y asesinato, este último tanto en grado de tentativa como consumado, se enfrenta a una petición de 44 años de prisión por parte de la Fiscalía. El juicio, con jurado popular, comenzará el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife y está previsto que se prolongue hasta el 7 de octubre.
La Fiscalía solicita cuatro años de cárcel por las amenazas, 15 años por el asesinato en grado de tentativa y otros 25 años por el asesinato consumado. El Ministerio Público atribuye al acusado la muerte del hermano de su expareja, con quien ella se había ido a vivir ante los episodios violentos que, según el escrito fiscal, sufría.
Acusación fiscal
Según la Fiscalía, el hombre entró en la vivienda con un cuchillo y, cuando el hermano de su expareja salió a buscar ayuda, lo habría asaltado en la calle y le habría causado heridas mortales. Los hechos ocurrieron en noviembre de 2024 en Guía de Isora, aunque el procesado no fue detenido hasta el 1 de diciembre, después de huir a Gran Canaria. Desde entonces permanece en prisión provisional.
El Ministerio Público solicita que se tengan en cuenta las agravantes de reincidencia, parentesco y género en los dos primeros delitos. También reclama órdenes de alejamiento y la prohibición de comunicarse con su expareja durante cuatro años, además del pago de 20.000 euros por las lesiones físicas, 25.000 por las psicológicas y 200.000 por la muerte.
Control y amenazas
Según el relato fiscal, el acusado mantuvo una relación sentimental de dos años con la hermana de la víctima, periodo durante el que, presuntamente, pretendía ejercer un control total sobre la mujer.
La Fiscalía menciona como ejemplo un episodio en el que supuestamente el acusado exhibió una navaja a un hombre después de que este mirara a la mujer. Esta actitud, según el Ministerio Público, preocupó tanto a ella como a su hermano.
Los celos, siempre según la acusación, llegaban hasta el punto de que el hombre acudía casi todos los días a recogerla al trabajo. En una ocasión se presentó antes de que terminara su turno y habría amenazado con una navaja a sus compañeros, lo que llevó al hermano de la mujer a recomendarle que era peligroso y que lo abandonara.
Ataque en la vivienda
La mujer se trasladó entonces a vivir con su hermano. Según el relato de la Fiscalía, durante una madrugada el acusado entró por una ventana de la vivienda armado con un cuchillo de 20 centímetros y supuestamente amenazó con matar a ambos.
El Ministerio Público sostiene que el procesado se abalanzó sobre la mujer y le clavó el cuchillo en la cadera y el muslo. Mientras su hermano salía a la calle en busca de ayuda, el acusado lo habría alcanzado y le habría asestado otras dos puñaladas, una en el muslo y otra en el tórax.
Una de estas heridas, según la Fiscalía, atravesó el corazón y llegó al hígado, por lo que resultó mortal de necesidad. El procesado habría huido del lugar y regresado poco después al darse cuenta de que había dejado su teléfono móvil.
El acusado, siempre según el relato fiscal, llegó a buscar el teléfono incluso debajo del cuerpo de la víctima, mientras su hermana gritaba aterrada por la vida de su hermano. Al no encontrar el dispositivo, habría huido apresuradamente y se habría trasladado a Gran Canaria.
Secuelas de la víctima
El procesado regresó posteriormente a Tenerife y fue detenido en una parada de guaguas, según la información de la Fiscalía. Desde el 1 de diciembre de 2024 permanece en prisión provisional.
La mujer sufrió varias lesiones que tardaron 180 días en curar y todavía conserva dos cicatrices. Además, padece estrés postraumático, que se manifiesta mediante malestar psicológico, recuerdos angustiosos, alteraciones del sueño, hipervigilancia y negatividad. Los síntomas más graves se han prolongado durante más de 400 días.
Durante las jornadas del juicio está previsto que declare alrededor de medio centenar de testigos, entre ellos vecinos, familiares, peritos, guardias civiles y personas relacionadas de una u otra forma con el incidente.
Antecedentes penales
El acusado cuenta con antecedentes penales computables por una condena por un delito de violencia sobre la mujer por amenazas en el ámbito de la violencia de género. En aquel caso fue condenado a 50 días de trabajos en beneficio de la comunidad.
Además, en ese momento se le prohibió llevar armas y se dictó una orden de alejamiento respecto a quien entonces fue la víctima.
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