Los docentes canarios se han plantado. CSIF y la Unión Sindical de Profesores de Secundaria (USPS) anunciarán un calendario de movilizaciones que llevarán a cabo a partir de septiembre. ¿El objetivo? Presionar a la Consejería de Educación —encabezada por Poli Suárez— para que actualice los complementos salariales que cobran en sus nóminas.
Las medidas para apretar al Gobierno de Canarias llegarán cuando arranque el nuevo curso escolar. Los maestros denuncian que muchos están perdiendo poder adquisitivo desde hace tiempo y exigen al Ejecutivo regional una negociación que permita llegar a puntos en común.
Actualización al IPC
Andrés Fuertes, responsable autonómico de Educación en CSIF, explica en declaraciones concedidas a Atlántico Hoy que hace medio año presentaron un escrito a la Consejería pidiendo una actualización de los complementos retributivos del Archipiélago: los sexenios, las tutorías, las coordinaciones o los que se reciben por ocupar cargos directivos.
“Todos están congelados desde 2018”, sostiene. Aclara que se conformarían, al menos, con una actualización conforme al IPC acumulados en estos años. Es decir, en base a la inflación que ha disparado desde la cesta de la compra hasta el combustible, pasando por la vivienda.
Subida del 25%
Asegura que el problema —presente en todos los centros públicos del Archipiélago— se podría solucionar con una subida que esté entre el 25% y el 27% de los complementos que dependen del Gobierno canario. Pone sobre la mesa que ni siquiera exigen que sea de inmediato, podría cerrarse —apunta— un acuerdo que se cumpla en varios años.
“Lo que no puede ser es que presentáramos un escrito en febrero, otro en mayo, hiciéramos una rueda de prensa en junio solicitando que se abriera una negociación y, a día de hoy, no hayamos recibido ninguna respuesta. Por eso vamos a movilizarnos”, exclama Fuertes.

¿Habrá huelga?
Otro de los complementos que piden incrementar es el de los inspectores porque “han asumido cada vez más responsabilidades sin que sus salarios hayan aumentado”. Indica que, por lo pronto, organizarán movilizaciones, pero si sus demandas no son atendidas se podrían llegar a plantear ir a la huelga —siendo un colectivo que alcanza los 30.000 trabajadores—.
“Empezaremos con concentraciones en las direcciones territoriales de Tenerife y Las Palmas, acompañadas de notas de prensa y otras acciones. La idea es generar un ambiente en el que a la administración no le quede otro remedio que moverse”, asevera el representante sindical.
"Primero, medidas previas"
“No podemos plantear una huelga sobre la marcha. Primero habrá que tomar las medidas previas, que son todos los tipos de movilizaciones posibles porque esta guerra va a durar más de 1 año”, destaca. Si algo está claro es que el conflicto va a durar porque desde el Gobierno no ven posible a corto plazo atender a las peticiones de los profesores.
Fuentes de la Consejería de Educación indican a este periódico que la actualización de los complementos “ahora mismo no es viable”. “Tenemos limitaciones por el techo del gasto que marca el Estado”, resaltan desde el área que dirige Poli Suárez.
Ley de Presupuestos
“Pero sí hay diálogo y se trasladarán algunas propuestas para la Ley de Presupuestos de Canarias para abordar algunas de estas demandas”, sentencian.
Mientras tanto, uno de los problemas que denuncian los docentes es que cada vez tienen menos poder adquisitivo. “En algunos casos, como los equipos directivos, las pérdidas superan los 2.000 euros anuales. Si además perciben sexenios, pueden estar dejando de ingresar entre 4.000 y 5.000 euros al año”, narra Fuertes.
Cargos directivos
¿La consecuencia? Que muchas personas no quieren asumir cargos directivos porque sienten que no les sale rentable. “Un profesor con unos quince años de antigüedad, una tutoría y alguna coordinación puede estar perdiendo más de 1.000 euros al año”, destaca también.
“No estamos pidiendo una subida para mejorar nuestras condiciones, sino una que nos equipare año tras año, es decir, que no perdamos dinero”, sostiene. En el caso de los directores, a veces son elegidos a dedo porque nadie quiere asumir puestos de ese tipo.
El conflicto queda ahora pendiente de los movimientos que hagan ambas partes tras el verano. Mientras los sindicatos preparan un calendario de movilizaciones para el inicio del curso, la Consejería insiste en que el margen presupuestario es limitado, aunque mantiene abierta la vía del diálogo.