Una mujer neerlandesa ha sido hospitalizada en Ámsterdam tras presentar posibles síntomas compatibles con hantavirus, según ha informado el Ministerio de Salud de Países Bajos. Al parecer, la mujer habría estado en contacto con una de las pasajeras fallecidas tras el brote detectado a bordo del barco, que continúa navegando rumbo a Tenerife.
Según recoge la cadena pública neerlandesa RTEl, la ingresada sería una auxiliar de vuelo que habría atendido a la pasajera infectada que posteriormente falleció en Johannesburgo a causa de la enfermedad. Las autoridades sanitarias investigan ahora si el contagio pudo producirse durante ese trayecto aéreo.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene localizadas a 23 personas que abandonaron el crucero cuando este hizo escala en la isla de Santa Elena. Este miércoles también trascendió que uno de ellos permanece ingresado en un hospital de Suiza con síntomas compatibles con hantavirus.
Traslado a Países Bajos
En paralelo, el pasajero evacuado desde el MV Hondius en un avión ambulancia abandonó durante la madrugada el aeropuerto de Gran Canaria con destino a Países Bajos en una segunda aeronave medicalizada, después de que el primer aparato sufriera problemas técnicos.
El Ministerio de Sanidad aclaró que se trata únicamente de un pasajero con sintomatología, después de que inicialmente trascendiera que eran dos las personas afectadas. El departamento confirmó además que el traslado pudo completarse finalmente hacia Ámsterdam en otro avión distinto al previsto inicialmente, siguiendo los protocolos sanitarios y de seguridad establecidos. El primer avión medicalizado, que había trasladado al paciente desde Praia, en Cabo Verde, despegó posteriormente solo con su tripulación a bordo y realizó una escala técnica en Valencia antes de continuar rumbo a Róterdam.
Tenerife
Mientras tanto, el MV Hondius ya ha puesto rumbo a Canarias. El buque, que permanecía fondeado frente a Praia desde el pasado 3 de mayo, zarpó finalmente este miércoles con dirección al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, donde prevé llegar tras aproximadamente tres días y medio de navegación.
La llegada del barco se produce en plena crisis sanitaria internacional derivada del brote de hantavirus detectado a bordo y después de varios días de tensión entre el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central por la gestión del operativo y la falta de información trasladada a las autoridades autonómicas.