Loading...
Una mujer sentada mira su móvil. /Freepik

El 93,6% de lectores no pasa del titular si se habla de cambio climático: la ULL estudia el porqué

La Universidad de La Laguna ha analizado cómo se informa la ciudadanía sobre el cambio climático y los datos reflejan que el 88% de las personas encuestadas reconoce evitar en alguna medida este tipo de noticias y la mayoría las consume superficialmente

Aunque el cambio climático ocupa cada vez más espacio en los medios, una parte significativa de la población opta por mirar para otro lado. Así lo concluye la investigación de la Universidad de La Laguna (ULL) titulada Explicando la evitación y el "picoteo" (news snacking) de las noticias sobre cambio climático, que analiza por qué muchas personas limitan su contacto con la información de este tipo.

El estudio, liderado por los investigadores Patricia Adriana DelpontiAlberto Ardèvol-Abreu e impulsado desde el Laboratorio de Investigación sobre Medios y sus Efectos (LIME), examina dos conductas: la "evitación", es decir, la decisión deliberada de no consumir noticias sobre clima, y el "news snacking o picoteo", un consumo superficial que requiere un bajo esfuerzo.

Idea general

“El news snacking implica leer titulares, mirar la foto o un gráfico, pero no el artículo completo. El objetivo es tener una idea general, saber de qué va sin invertir mucho tiempo o energía mental”, explica Delponti a Atlántico Hoy. Según apunta, no se trata de una práctica exclusiva de negacionistas o de gente a la que el tema le da absolutamente igual, "sino que tiene que ver con cómo gestionamos la información sobre un problema que es complejo y a menudo abrumador".

La investigación se basa en una encuesta longitudinal, para la que los encuestados a nivel nacional contestaron a las mismas preguntas en dos ocasiones con tres meses de por medio. Los datos revelan que el 88,3% de las personas reconoce evitar en algún grado las noticias sobre cambio climático. Además, el 93,6% admite recurrir al picoteo, aunque sea ocasionalmente. 

Desinterés y confianza en la ciencia

El desinterés, tal como podría esperarse, es un predictor sólido de la evitación: quienes muestran menor interés por el tema son más proclives a desconectar. Más llamativa es sin embargo una de las causas que llevan a un consumo superficial, que pude quedarse en leer titulares: la confianza en la ciencia. El estudio detecta una "asociación inversa inesperada" con el picoteo: confiar más en la ciencia no reduce necesariamente el consumo superficial.

Los investigadores interpretan este resultado como una forma de "delegación cognitiva". “Buscamos atajos y confiar en los expertos es uno de los más eficientes”, señala Delponti. "Buscamos atajos y confiar en los expertos es uno de los atajos más eficientes", explica Delponti.

El razonamiento que está detrás es que la confianza extrema en la ciencia puede llevar a pensar que ya se están encargando los científicos de los temas complejos, a los ciudadanos de a pie no nos hace falta conocer todos los detalles, sino simplemente mantenerse informados superficialmente de lo que pasa. 

El efecto "news find me"

El factor que más peso tiene en la explicación de estos comportamientos es la percepción conocida como news-finds-me ("las noticias me encuentran"), un concepto desarrollado por varios investigadores en investigaciones anteriores a la de Delponti y Ardèvol-Abreu. Se trata de la creencia cada vez más extendida de que ya no hace falta buscar las noticias de forma activa, que "si algo es realmente importante te acabará llegando: en tu feed de Twitter, por WhatsApp, el algoritmo te lo pondrá delante", cuenta la investigadora.

"Es una confianza pasiva en que el ecosistema digital te mantendrá informado", explica. Las personas con "alta percepción NFM son significativamente más propensas a evitar activamente las noticias sobre el clima. Su lógica es: si pasa algo crucial, ya me enteraré, no necesito buscarlo". 

Ilusión de conocimiento

Según el estudio, esta percepción, unida al consumo superficial (picoteo), puede generar una falsa sensación de estar suficientemente informado "y por tanto de actuar en consecuencia", advierte Delponti. Cuando se asume que la información relevante aparecerá sin buscarla, disminuye la motivación para acudir a fuentes directas o profundizar en los contenidos.

El estudio se enmarca en un contexto de creciente polarización y de incorporación del cambio climático al debate político."Sí se habla de cambio climático pero generalmente la comprensión pública del tema es muy escasa", dice la investigadora. Esto se suma, según explica, a que los medios de comunicación hablan de cambio climático principalmente cuando hay catástrofes como incendios, inundaciones.

Frente a lo que podría pensarse, la supuesta sobrecarga informativa apenas tiene respaldo empírico en este caso. El apoyo a la idea de que un exceso de noticias provoque evitación es “débil e inestable”, y no se confirma su relación con el “picoteo”. 

Alfabetización mediática y el pensamiento crítico

Los resultados del estudio tienen implicaciones directas para el periodismo y la divulgación científica. Todos estos elementos llevan a que las campañas no lleguen al público de la manera en que deberían. El objetivo de los investigadores es que este estudio derive en un proyecto mayor sobre la sensibilización de la ciudadanía sobre el cambio climático. 

Además de fomentar la confianza, los investigadores consideran necesario despertar interés y reforzar la alfabetización mediática y el pensamiento crítico desde edades tempranas, especialmente en un entorno marcado por algoritmos, fragmentación informativa e inteligencia artificial.

La investigación se enmarca en un proyecto más amplio iniciado en 2019 en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), el Gobierno de Canarias y Loro Parque Fundación, centrado en el estudio de los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad amenazada de Canarias. Posteriormente, la continuidad del proyecto contó con financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), incorporando una línea específica de comunicación y sensibilización basada en evidencia empírica.