El papa León XIV tiene previsto oficiar una misa en el muelle de Arguineguín, en el municipio de Mogán, en recuerdo de todas las personas que han perdido la vida en la ruta migratoria canaria, una de las más mortíferas del mundo. El acto forma parte de la planificación que manejan el Vaticano y la Diócesis de Canarias para una visita pastoral al Archipiélago durante la segunda semana de junio, tras pasar previamente por Madrid y Barcelona.
La celebración religiosa se desarrollaría en un espacio de enorme carga simbólica. El muelle de Arguineguín fue uno de los principales escenarios de la crisis migratoria durante el confinamiento provocado por la COVID-19, cuando centenares de personas llegadas desde África en cayuco permanecieron hacinadas durante semanas, sin una respuesta inmediata por parte del Estado. Aquellas imágenes dieron la vuelta al mundo y convirtieron a este enclave del sur de Gran Canaria en símbolo del colapso del sistema de acogida y de la presión migratoria sobre Canarias.
Promesa de Francisco I
La visita de León XIV da continuidad a una promesa formulada por el papa Francisco I, fallecido en 2025, quien había expresado públicamente su voluntad de viajar a Canarias para poner el foco internacional en el drama humano de la ruta atlántica y en el papel del Archipiélago como frontera sur de Europa. Aunque Francisco I no pudo culminar ese viaje, su sucesor retoma ese compromiso, reforzando una línea pastoral claramente orientada a la denuncia social y a la defensa de los derechos humanos.
El contexto histórico del muelle de Arguineguín está marcado también por uno de los episodios de mayor tensión institucional de aquella crisis. En noviembre de 2020, la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, decidió fletar varias guaguas con fondos municipales para trasladar a parte de los migrantes que permanecían hacinados en el muelle hasta la sede de la Delegación del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria, como acto de protesta para exigir al Estado una solución urgente. Aquella decisión, adoptada tras semanas de saturación y falta de respuestas, visualizó el hartazgo del municipio y la gravedad de la situación, y abrió un intenso debate político sobre competencias, responsabilidades y gestión migratoria.
Memoria y reparación
La misa que ahora proyecta celebrar León XIV reinterpreta ese mismo espacio desde una óptica de memoria, reparación y dignidad, convirtiendo un lugar asociado al sufrimiento y al abandono institucional en un escenario de reconocimiento a las víctimas de la ruta canaria. El acto no tendría únicamente un carácter litúrgico, sino también un fuerte componente simbólico y reivindicativo.
Antes de desplazarse al sur de la isla, es probable que el pontífice visite Las Palmas de Gran Canaria, donde mantendría encuentros de carácter institucional y pastoral. La fecha de la misa podría coincidir con las fiestas patronales de Mogán, dedicadas a San Antonio de Padua, que se celebran el 13 de junio, lo que añadiría una dimensión social y comunitaria al acontecimiento.
Tras su paso por Gran Canaria, según informa Espiral21, la agenda de León XIV en el Archipiélago incluirá una visita a Tenerife, donde pasaría la noche y al día siguiente acudiría a un centro de atención a migrantes, antes de regresar al Vaticano. Con este itinerario, el Papa sitúa a Canarias en el centro de su mensaje sobre migración, fronteras y humanidad, en una visita llamada a tener un profundo impacto social, político y simbólico en las Islas.
