El Gobierno de Canarias ha inaugurado en Madrid la exposición fotográfica ‘Hijos del Tránsito: Historias de la Generación Bicultural de Canarias’, una muestra que retrata a jóvenes nacidos o criados en el Archipiélago, hijos e hijas de migrantes africanos, y que explora cómo construyen su identidad entre la cultura familiar y la realidad canaria en la que han crecido.
La exposición fue inaugurada este lunes por el viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, y podrá visitarse en la Delegación de Canarias en Madrid hasta el 12 de junio. El proyecto combina las fotografías de Arturo Rodríguez con los textos de Beatriz Bgangu para acercarse a diez historias personales marcadas por la pertenencia, la memoria familiar y la biculturalidad.
Vivir entre dos culturas
Durante el acto inaugural, Candil subrayó la importancia de “dar voz a los migrantes”, a quienes definió como “nuestros vecinos” y, en muchos casos, “canarios de hecho”. El objetivo, señaló, es escuchar en primera persona cómo es crecer y vivir entre dos culturas.
El viceconsejero destacó que la muestra recoge historias, vivencias, preocupaciones e inquietudes de jóvenes que se sienten canarios, pero que mantienen también un vínculo con la tierra de sus padres y abuelos. Para Candil, esa doble pertenencia no debe vivirse como una renuncia, sino como un elemento enriquecedor.
Identidad y pertenencia
Candil defendió que estos jóvenes puedan vivir su biculturalidad con libertad, sin tener que elegir entre una parte u otra de su identidad. También recordó que la integración no depende solo de quienes llegan o de sus hijos, sino también de la propia sociedad canaria.
En ese sentido, llamó a conocer, escuchar y acercarse a estas realidades, más allá del lugar de nacimiento, el color de piel o la lengua materna. A su juicio, este tipo de proyectos ayudan a recordar que “es más lo que nos une que lo que nos separa”.
Diez historias personales
Por su parte, Beatriz Bgangu explicó que ‘Hijos del Tránsito’ busca dar visibilidad a una generación que ya forma parte del presente de Canarias, aunque muchas veces sus historias quedan fuera del foco social y cultural.
El proyecto pone el centro en las personas: en sus vivencias, su identidad, su sentimiento de pertenencia y su manera de crecer entre referencias culturales distintas que conviven dentro de una misma realidad. La muestra quiere acercarse a esa experiencia desde una mirada cercana, humana y respetuosa.
Fotografía, voz y memoria
El objetivo final de la exposición es generar empatía, combatir prejuicios y abrir espacios de reflexión sobre la diversidad cultural de Canarias. Para ello, utiliza la fotografía y la narración como herramientas para contar historias que muchas veces no ocupan el centro del relato público.
La muestra incluye diez historias acompañadas de códigos QR, que permiten escuchar desde el teléfono móvil cada testimonio narrado con la voz de Bgangu. Además, se ha editado una pequeña publicación que reúne las fotografías y los textos del proyecto.