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Mujer con fémur roto esperando operación|CEDIDA

Mariluz, 74 años y diez días con el fémur roto: la espera del HUC llega al Parlamento de Canarias

Mariluz, de 74 años, pasó diez días con el fémur roto en los pasillos del HUC, casi sin comer y sin ser operada, hasta que su familia denunció un trato “inhumano” y su caso acabó debatiéndose en el Parlamento

La odisea de Mariluz, una mujer de 74 años que pasó diez días con el fémur roto sin ser operada en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), ha saltado de los pasillos del centro a la arena política. 

Su hijo llegó a pedir ayuda al Ayuntamiento de Santa Cruz, como así lo relató a Atlántico Hoy su nuera. Recientemente una diputada ha llevado el caso al Parlamento de Canarias para denunciar el “puro caos” en las urgencias y la Consejería de Sanidad se ha defendido alegando que hay un plan de mejora en marcha.

Días en los pasillos

Hace algo más de un mes y a través de este medio, la familia de Mariluz denunció un trato “inhumano”. La enferma ingresó el 27 de diciembre con una fractura de fémur que requería intervención prioritaria por su edad, pero pasó días en los pasillos, con fuertes dolores y largos periodos en ayunas “por si podían colarla en quirófano”, de modo que, según relató su nuera, solo recibía la cena. 

Cuando el dolor era insoportable, se optaba por sedarla, lo que, a juicio de los familiares, la dejaba desorientada y debilitada. “¿Cómo va a salir de ahí una mujer de 74 años después de tantos días así? Va a salir peor”, lamentaba desde las páginas de este periódico.

Denuncia pública

La familia aseguró que ningún traumatólogo del HUC llegó a valorarla durante esa espera y que el único profesional que siguió el caso fue un traumatólogo conocido que no pudo operarla “porque no tenía equipo: no había enfermeros, no había auxiliares, no había gente que le acompañara en la cirugía”. 

Finalmente, Mariluz fue intervenida un día después de que su situación se hiciera pública en prensa.

Acto de desesperación

La denuncia no se limitó al ámbito clínico. La nuera de la paciente afirmó que intentó presentar una reclamación a través de la sede electrónica del HUC sin éxito y que ya había tenido problemas similares en el pasado, lo que le llevaba a sospechar que la página “está directamente bloqueada” para frenar quejas telemáticas. 

Ante la falta de respuesta, la familia envió una carta a toda la corporación del Ayuntamiento de Santa Cruz “en un acto de desesperación”, pese a saber que el Consistorio no tiene  competencias directas sobre el hospital.​

Pregunta Marta Gómez

Poco más de un mes después, el caso de Mariluz ha llegado al Parlamento por la diputada no adscrita, Marta Gómez, que lo utilizó como ejemplo del “puro caos” que, a su juicio, sigue existiendo en las urgencias del HUC tras 31 meses de mandato de la actual consejera de Sanidad, Esther Monzón

Gómez, quien empezó su interlocución enviando el pésame a la familia y compañeros de la trabajadora que se precipitó y falleció en el HUC, describió en sede parlamentaria el caso, la espera de diez días, la pérdida de litro y medio de sangre y de diez kilos, y la ausencia de traumatólogos.​

Voz a la ciudadanía

Por su parte, la consejera de Sanidad, consideró “vergonzoso” el uso de determinados casos en el debate, como el del suicidio (término que no usó Gómez durante su intervención) acusándola de buscar rédito político y defendiendo la existencia de un plan de acción en marcha que ha reforzado la plantilla médica, reorganizado circuitos y puesto en marcha obras para nuevas áreas de urgencias

La diputada replicó que su objetivo es dar voz a la ciudadanía y que casos como el de Mariluz no son aislados, sino parte de un problema estructural de listas de espera, falta de personal y pasillos saturados que muchas familias siguen viviendo en silencio.

Recursos insuficientes

Abigail Gómez, familiar de la paciente, en declaraciones a este medio, asegura que, más de un mes después, nadie les ha ofrecido una explicación. Ni desde la Consejería de Sanidad ni desde el propio hospital han recibido respuesta sobre lo ocurrido, pese a que la familia presentó reclamaciones oficiales y contactó por correo con los organismos competentes.

Entendemos que a veces suceden fallos humanos, y más cuando se trabaja bajo presión y con recursos insuficientes”, admite la nuera, que insiste en que su objetivo no es solo obtener disculpas, sino visibilizar “la realidad del hospital, cómo están sus trabajadores y los pacientes que tenemos que acudir a él”. A su juicio, los profesionales sanitarios “hacen lo que pueden con lo que tienen”, pero los recursos son claramente insuficientes.​

"Ni respuesta dio"

La familia lamenta que, pese a la repercusión mediática y a que el caso ha llegado al Parlamento de Canarias, la consejera de Sanidad no haya mostrado interés real por conocer de primera mano lo ocurrido

Si quiere que vayamos a contarle el caso, que me diga dónde, porque ella tampoco en ningún momento ha mostrado mucho interés con el tema”, señala, recordando que ya se remitió un correo detallando la situación y que “ni respuesta dio”. “Eso de que nos acerquemos a contarles es una frase para quedar bien”, critica.

Mayor deseo

Para la nuera de Mariluz, las declaraciones de la responsable autonómica se han limitado a “darle vueltas al asunto para no mojarse”, en una actitud que resume así: “Hablar mucho y decir poco, es la táctica política de moda hoy en día”. 

Añade que el caso de su suegra “solo es uno de los cientos” que se dan en el hospital. “Ya no se puede cambiar lo que ha sucedido, sino evitar que otras familias pasen por lo mismo”, indica. “Nuestro mayor deseo es que esto no tenga que vivirlo nadie más”, concluye.