Loading...

Sociedad

Más de la mitad de las playas canarias no tiene plan de seguridad frente a ahogamientos

Lo ha confirmado el consejero de Política Territorial y Aguas, Manuel Miranda, y ha señalado que están trabajando para que haya una legislación eficaz

1 minuto

Socorrista en una playa, el TS cancela la obligación del servicio de vigilancia / EFE

El consejero de Política Territorial y Aguas del Gobierno canario, Manuel Miranda, ha admitido que la mitad de las playas canarias no disponen de plan de seguridad y ha señalado que están trabajando en que haya una legislación "eficaz" para abordar este asunto ante el elevado número de ahogamientos que se producen en aguas de las islas.

En una comparecencia parlamentaria sobre la mejora de la seguridad ante el aumento de este tipo de muertes en las playas de las islas, Miranda ha lamentado este miércoles que el Tribunal Supremo haya declarado nulo el decreto de 2018 "que intentaba armonizar este tema", y ha dicho que la falta de esos planes de seguridad "no es conveniente ni para los residentes ni para visitantes".

Más medios 

Miranda también ha puesto el foco en que haya más medios materiales y humanos, así como tecnología, previsión, planificación y buena comunicación, y ha abogado por trabajar en campañas de concienciación que imiten las que hace la Dirección General de Tráfico. "Tenemos que actualizar las normas, que algunas datan de 1972, y nos reuniremos con todos los colectivos implicados para buscar una regulación para playas y zonas de baño, en consonancia con la ley de protección civil que queremos aprobar en esta legislatura", ha añadido el consejero.

Miranda también ha avanzado que antes de 2027 serán colocados 2.500 kits en zonas de costa y 500 en zonas de monte con pequeños salvavidas y materiales de salvamento que se repartirán entre policías locales y protección civil "que en muchas ocasiones son los primeros en llegar a las zonas de rescate". El consejero también ha mencionado la importancia de la concienciación a turistas y ha advertido del efecto que tienen los "influencers", especialmente en las costas de barlovento, "que se meten con cámaras en cualquier punto y que corren riesgos innecesarios jugándose la vida".