El Gobierno de Canarias ha activado una nueva acción de ayuda humanitaria destinada a canarios y descendientes de canarios residentes en Cuba, en respuesta a la compleja situación económica y sanitaria que atraviesa el país caribeño —especialmente crítica después del bloqueo de petróleo venezolano hacia la isla ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump—. La iniciativa incluye el envío de medicamentos y equipamiento médico, así como una experiencia piloto de compra directa de alimentos dentro del propio territorio cubano.
Según ha confirmado el Ejecutivo autonómico, la medida se encuentra aún en fase de evaluación debido a las dificultades logísticas y operativas derivadas del contexto del país. “En principio se ha activado una acción de compra de alimentos en Cuba y de entrega a canarios y descendientes. A medida que veamos cómo se desarrolla seguiremos activando dicha acción”, explican fuentes del Gobierno regional.
Particularidades del sistema
La estrategia busca adaptarse a las particularidades del sistema de distribución cubano, donde el envío tradicional de ayuda desde el exterior presenta obstáculos añadidos. Por ello, el Ejecutivo ha optado también por adquirir productos directamente en la isla, una fórmula que permitirá comprobar su eficacia antes de ampliarla.
Entre enero y febrero se han enviado ya dos contenedores con material y equipamiento sanitario, además de un primer envío de medicamentos valorado en 60.000 euros. A esta cantidad se sumará en los próximos días un nuevo paquete farmacéutico por valor de 20.000 euros adicionales.
Entidades cooperadoras
Paralelamente, el área de Relaciones Exteriores del Gobierno canario ha impulsado nuevas vías de cooperación a través de entidades vinculadas a la emigración isleña. La asociación Cubacanarias se encargará de la compra y envío de medicamentos, ropa y otros productos de primera necesidad que serán distribuidos en Cuba mediante la entidad social Quisicuaba, organización que trabaja sobre el terreno con población vulnerable.

El Ejecutivo autonómico reconoce que la iniciativa se desarrolla en un escenario especialmente complejo. “Estamos viendo cómo funciona esta iniciativa dada la complejidad del país y su situación”, señalan las mismas fuentes, que subrayan el carácter progresivo del programa.
3.800 euros en alimentos
Dentro de esta primera fase también se prevé la compra de alimentos en Cuba por valor de 3.800 euros, concebida como una experiencia piloto destinada a evaluar la viabilidad de futuras actuaciones similares.
La comunidad canaria en Cuba constituye una de las más numerosas y simbólicas de la emigración histórica del Archipiélago. Muchos de sus miembros, especialmente personas mayores descendientes de emigrantes del siglo pasado, atraviesan actualmente dificultades para acceder a medicamentos, productos básicos o asistencia sanitaria, lo que ha llevado al Gobierno canario a reforzar sus programas de apoyo exterior.
Crisis total
La ayuda canaria llega además en un momento especialmente delicado para Cuba, donde la crisis económica y energética se ha intensificado durante los últimos meses. La isla atraviesa graves problemas de abastecimiento derivados, entre otros factores, de la escasez de combustible, que ha provocado apagones recurrentes, dificultades en el transporte y limitaciones en la distribución de alimentos y medicamentos.

La situación se ha agravado tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses, que incluyen restricciones a la comercialización de petróleo venezolano destinado a Cuba, una de las principales fuentes energéticas del país caribeño. La reducción del suministro ha impactado directamente en el funcionamiento del sistema eléctrico y en la logística interna, complicando aún más el acceso de la población a bienes básicos.
Este contexto explica, según fuentes vinculadas a la emigración canaria, la creciente vulnerabilidad de muchos descendientes de isleños residentes en Cuba, especialmente personas mayores que dependen de redes de ayuda exterior para obtener medicamentos o productos esenciales. Las dificultades de transporte y distribución dentro del país hacen que iniciativas como la compra directa de alimentos en territorio cubano —puesta ahora en marcha por el Gobierno de Canarias como experiencia piloto— busquen adaptarse a una realidad logística cada vez más compleja.
