La defensa de Mukesh Daswani, principal acusado en la estafa piramidal conocida como caso Tradex, ha reconocido la culpabilidad de su cliente y ha considerado ajustada una pena de cinco años de prisión, frente a los 12 años solicitados por la Fiscalía. Daswani ya ha cumplido tres años de cárcel.
Este posicionamiento se produjo durante la sesión celebrada este lunes en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, que pone fin a un juicio compuesto por 22 vistas, iniciadas en noviembre, para esclarecer una trama que habría movido cerca de tres millones de euros y afectado a casi 150 inversores.
Delitos imputados y alcance del fraude
La Fiscalía atribuye a los dos acusados los delitos de estafa y alzamiento de bienes, en una causa que analiza el funcionamiento de un supuesto sistema de inversión que acabó colapsando en 2022.
Según la acusación pública, el entramado generó importantes perjuicios económicos a decenas de personas que confiaron sus ahorros al proyecto Tradex.
La defensa niega planificación fraudulenta
En su alegato final, el abogado de Daswani sostuvo que nunca existió un plan preconcebido para apropiarse del dinero de los clientes y atribuyó lo ocurrido a una gestión “absolutamente deficiente” de un negocio que calificó de improvisado.
El letrado rechazó la existencia de ánimo de lucro o despilfarro, asegurando que no hay pruebas de que su defendido dispusiera del dinero invertido y subrayó que las cuentas bancarias y sus movimientos han sido claras, lo que, según indicó, facilitó la labor investigadora.
Indemnizaciones y colapso del sistema
En relación con las indemnizaciones, la defensa descartó abonar las correspondientes a daños morales y limitó las compensaciones económicas a las cantidades efectivamente invertidas, sin incluir intereses.
El abogado reconoció que el sistema colapsó entre marzo y julio de 2022, responsabilizando de ello a los comisionistas, entre ellos el otro acusado, Francisco Imobach Pomares, por la avalancha de contratos firmados, y aseguró que Daswani no llegó a conocer personalmente a muchos de los inversores.
Solicitud de absolución para el segundo acusado
Por su parte, la abogada defensora de Francisco Imobach Pomares solicitó su libre absolución, al considerar que su cliente desconocía por completo lo que estaba ocurriendo y atribuyó toda la responsabilidad a Daswani.
Según su versión, Pomares solo fue consciente de la debacle económica poco antes del colapso definitivo del sistema, el 22 de julio de 2022.
Amenazas y nulidad de la causa
La letrada aseguró que su defendido ha recibido graves amenazas por parte de inversores que se consideran estafados y que ha llegado a temer por su vida, así como por la de la propia abogada.
Asimismo, solicitó la nulidad del procedimiento, argumentando que Pomares acudió inicialmente a un despacho de abogados como perjudicado y aportó documentación que posteriormente fue utilizada para sustentar parte de la acusación.
“Un comercial engañado”
La defensa sostiene que Pomares fue uno de los engañados por Daswani, a quien calificó como el “cerebro de la trama”, y que le vendieron una falsa promesa de negocio, comparada con la “gallina de los huevos de oro”.
Según esta tesis, el acusado actuaba únicamente como comercial, siempre creyó que la actividad era legal y que los inversores eran conscientes del riesgo asumido, por lo que niega que existiera engaño.
Argumentos de inocencia
Como elementos probatorios, la abogada citó las declaraciones de la renta del periodo investigado, en las que Hacienda no detectó irregularidades, así como el pago regular de la cuota de autónomos y la correcta emisión de facturas.
Añadió que el proceso judicial ha tenido un impacto devastador en su defendido, hasta el punto de haber requerido ayuda psicológica, y subrayó que colaboró con la investigación, llegando incluso a informar de la posible huida de Daswani a Dubái, donde finalmente fue detenido.
Última palabra y entorno familiar
La letrada recordó que familiares y amigos de Pomares también invirtieron en el negocio y perdieron dinero, lo que, a su juicio, refuerza la idea de que desconocía las irregularidades.
En su última palabra, el acusado volvió a proclamar su inocencia, reconoció que sigue temiendo por su vida y concluyó con una frase contundente: “Ojalá no hubiese tenido nunca nada que ver con todo esto”.
Por último, la abogada de la pareja de Daswani, a quien las acusaciones atribuyen un gasto de 323.000 euros —o 130.000, según la Policía—, defendió también su inocencia, asegurando que nunca participó en Tradex ni se benefició de la trama, pese al nivel de vida que se le atribuye.