La maniobra de atraque del MV Hondius en el puerto de Granadilla volvió a alimentar este lunes la controversia alrededor del crucero afectado por el brote de hantavirus.
Las imágenes emitidas por Televisión Canaria mostraron cómo uno de los tres cabos de popa del barco no tenía colocado el sistema de protección antirroedores habitual en este tipo de operativas portuarias.
Mala mar
La situación se produjo durante el atraque recomendado por Capitanía Marítima, después de que las malas condiciones meteorológicas complicaran las maniobras de evacuación de los últimos 28 pasajeros que permanecían a bordo del buque.
En las imágenes podía observarse cómo dos de los cabos sí disponían de las habituales barreras instaladas para impedir el tránsito de roedores entre el puerto y el barco, mientras que un tercer cabo carecía de esa protección —colgaba al lado de la cuerda—. El dispositivo es como una U invertida, cuya curva debe encajar en la cuerda —situación que no se daba este lunes en uno de los cables del Hondius—.
Responsabilidad del barco
Estas medidas forman parte de los protocolos marítimos habituales en operaciones internacionales y están concebidas principalmente para evitar que roedores presentes en tierra puedan subir a bordo de los barcos.
No obstante, el sistema también actúa en sentido inverso, dificultando igualmente el posible tránsito desde el barco hacia el puerto. Se desconoce si el error persistió durante todo el atraque o se corrigió poco después de amarrar los cabos al muelle.
Fuentes conocedoras de este tipo de operativas precisan que la colocación de estos dispositivos corresponde a los operarios y tripulación del propio barco, y no al personal de tierra del puerto.
Polémica
El debate sobre las medidas antiratas del MV Hondius se produce además después de que el propio Ministerio de Sanidad tratara de rebajar durante los últimos días la preocupación sobre una posible presencia de roedores infectados a bordo del crucero.
En uno de los informes técnicos elaborados durante la gestión de la crisis sanitaria, las autoridades estatales calificaron como “remota” la posibilidad de que el barco albergara ejemplares de ratón colilargo, la especie considerada principal reservorio del hantavirus Andes detectado en varios pasajeros.
Ratón de bosque
El documento señalaba que este tipo de roedor está asociado principalmente a determinadas zonas boscosas y rurales del sur de Sudamérica y que no existen indicios que apunten a una colonización habitual de embarcaciones de estas características.
Además, Sanidad defendía que las condiciones de navegación, limpieza y control sanitario del crucero reducían todavía más la probabilidad de presencia estable de animales infectados a bordo.
Pulso político
Pese a ello, la controversia política y mediática alrededor de las llamadas “ratas nadadoras” acabó convirtiéndose en uno de los símbolos de la tensión institucional generada durante la gestión del operativo del Hondius en Canarias.
El crucero partió minutos después de la imagen desde el Puerto de Granadilla rumbo a Países Bajos.
