El Obispado de Tenerife ha asegurado que “desconoce la grabación y su contexto” en la que el anterior obispo de la diócesis, Bernardo Álvarez, fallecido el pasado mes de noviembre, realizaba declaraciones controvertidas sobre menores y abusos.
En un comunicado breve, la institución eclesiástica señala que no dispone de información sobre las circunstancias en las que se produjo el audio, grabado por un ciudadano que afirma haber sufrido abusos en su infancia y que mantuvo un encuentro con el entonces obispo.
Las declaraciones han salido a la luz tras la publicación de los audios por parte de medios nacionales, generando una fuerte repercusión en el ámbito social y religioso.
Rechazo a los abusos
El Obispado ha expresado su “rechazo rotundo a cualquier tipo de abuso cometido contra menores”, subrayando la necesidad de que estos hechos sean denunciados a través de los cauces legales vigentes.
Asimismo, la diócesis insiste en la importancia de que las víctimas acudan a las autoridades judiciales para que los casos puedan ser investigados con todas las garantías.
En los audios difundidos, Álvarez alude a situaciones vividas durante su etapa como sacerdote en La Palma, donde afirma que menores le “provocaban”, en unas manifestaciones que también vinculan la pederastia en la Iglesia con la homosexualidad.
Audios bajo investigación
Las grabaciones han sido entregadas tanto a la Fiscalía como a la comisión de protección de menores del Vaticano, con el objetivo de que se analicen en el marco de posibles actuaciones judiciales o eclesiásticas.
La difusión de estos audios se produce además a pocas semanas de la visita del León XIV a Canarias, prevista para el próximo 12 de junio con una misa multitudinaria en Tenerife.
El caso reabre el debate sobre la gestión de los abusos en el seno de la Iglesia y el tratamiento de las denuncias por parte de las instituciones religiosas.
