El papa León XIV celebró este viernes una misa multitudinaria en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en su último día de viaje a España. EFE/Ramón de la Rocha
El papa León XIV celebró este viernes una misa multitudinaria en el puerto de Santa Cruz de Tenerife en su último día de viaje a España. EFE/Ramón de la Rocha

El Papa llama en Tenerife a no reducir Canarias "al comercio y al beneficio"

En una eucaristía histórica, León XIV puso en valor tanto a quienes llegan a Tenerife de vacaciones como a quienes trabajan en la Isla, pero subrayó que Canarias está llamada a ser algo más que un destino o un espacio de actividad económica

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El papa León XIV lanzó este viernes desde Santa Cruz de Tenerife uno de los mensajes más destacados de su visita a Canarias: no reducir la vida de las Islas "al comercio y al beneficio". Ante miles de personas reunidas en la Dársena de Los Llanos, el Pontífice pidió mirar más allá de la "dimensión turística y económica" del archipiélago para poner en el centro "el corazón humano" y responder a la "sed de cada persona de manera no engañosa".

En una eucaristía histórica, León XIV puso en valor tanto a quienes llegan a Tenerife de vacaciones como a quienes trabajan en la Isla, pero subrayó que Canarias está llamada a ser "algo más que un destino o un espacio de actividad económica". El Papa defendió que la ubicación geográfica de la Diócesis Nivariense y los desafíos que afronta el archipiélago muestran que "hemos nacido para el encuentro".

"Canarias no es solo conocida por su belleza"

El Pontífice destacó que Canarias es conocida por "su belleza" pero especialmente por "su acogida", y agradeció haber podido conocer durante su viaje "tantas historias marcadas por la fe, la esperanza y la realidad migratoria". En ese contexto, recordó que las Islas son lugar de primera acogida para personas migrantes "expuestas a la desesperación y procedentes de territorios marcados por el peligro, la pobreza o la persecución".

Las palabras del Papa estuvieron acompañadas por una imagen histórica en Santa Cruz de Tenerife. Miles de personas se agolparon desde primera hora en las principales calles de la capital para verle de cerca en la primera visita de un pontífice a Tenerife. No importó madrugar ni soportar los cerca de 30 grados al sol, aunque algunas personas sufrieron sofocos y mareos durante la espera.

A su llegada a Santa Cruz, León XIV inició su recorrido en papamóvil desde La Salle, pasó por la plaza Weyler y realizó una parada en el ayuntamiento donde fue recibido por el alcalde de la capital, José Manuel Bermúdez, y por la corporación municipal. Allí recibió varios obsequios institucionales, entre ellos una réplica de la Santa Cruz, en representación del nombre de la ciudad, y una carta elaborada por niños del colegio Hispano Inglés en "nombre de la infancia de Tenerife". 

Tradiciones 

La eucaristía estuvo marcada por la presencia de Canarias, sus tradiciones y la figura del migrante. La celebración contó con la participación de Los Sabandeños, Chago Melián, la Banda de la Federación Insular de Bandas de Música de Tenerife (bajo la dirección de Mauro Fariña), el Orfeón La Paz, el coro de La Concepción de La Laguna, miembros de Epifanía y la Coral Novae Vocal Ensemble. 

La misa dejó además una imagen inédita. El Cristo de La Laguna salió del municipio por primera vez en 500 años, una imagen que estuvo acompañada por la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias, que fue trasladada desde la Villa Mariana para la eucaristía. Ambas presidieron el escenario instalado en la Dársena de Los Llanos. 

Identidad canaria

La identidad canaria también estuvo presente en los detalles de la celebración. El mantel del altar fue confeccionado por las monjas del monasterio de Santa Clara de La Laguna, que además elaboraron casi 40.000 formas para la comunión de los fieles. El arreglo floral corrió a cargo de un equipo de la parroquia de La Concepción del Realejo Bajo, con la strelitzia, conocida como ave del paraíso, como una de las flores más representativas.

La liturgia reflejó la diversidad de las Islas y la presencia migrante. En la oración de los fieles participaron, entre otros, Hannah Isabel, migrante filipina; Abibo, migrante africano, católico de Guinea Bisáu y vinculado a la Fundación Buen Samaritano; Tibisay, migrante venezolana; y Sor María Mercedes, presidenta de CONFER diocesana. Las ofrendas reunieron a una familia comprometida con la vida parroquial, personas vestidas con trajes típicos de distintas islas y representantes de la familia betlemita, vinculada al carisma del Santo Hermano Pedro. León XIV pidió a los canarios que "'alcen la mirada" y agradeció "de todo corazón" la acogida que ha tenido en su paso por España, que cierra este viernes en Tenerife.