El médico grancanario Pedro Javier Mendoza Gil, de 24 años, ha obtenido la mejor nota de Canarias en el examen MIR 2026, situándose en el puesto 13 a nivel nacional entre más de 15.000 aspirantes, un resultado que le permitirá elegir prácticamente cualquier especialidad médica en España.
El joven, que ha estudiado en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), cuenta a Atlántico Hoy cómo fue todo el proceso de preparación, el momento de ver su nota, así como qué especialidad elegirá y dónde hará su residencia.
El apoyo de los seres queridos
Mendoza recibió la noticia junto a su familia. “Cuando salieron los listados estaba con mi madre en casa y lo primero que hice fue avisarla. Antes incluso de mirar la nota hicimos una videollamada con mi novia y el resto de mi familia para verla todos juntos”, recuerda.
Pese a la magnitud del logro, el joven médico prefiere relativizar el resultado. Reconoce que se trata de una gran alegría para él y para su entorno, aunque insiste en que el puesto final depende a veces de pequeños detalles. “Hay varias preguntas en las que dudas y si hubieras fallado podrías haber bajado algunos puestos”, explica.
Meses de preparación
El camino hasta ese resultado ha sido exigente. Mendoza relata que durante meses mantuvo jornadas de estudio que comenzaban a primera hora de la mañana y se prolongaban hasta la noche. “Mi día empezaba alrededor de las ocho y media de la mañana y terminaba sobre las diez de la noche. Quitando los descansos, se quedaban unas once horas de estudio al día”, detalla.
A pesar de la dureza del proceso, asegura que intentó afrontarlo con una mentalidad clara: “Hay días que se hace cuesta arriba, pero intenté pensar que es una etapa de tu vida, unos siete meses, y que lo haces para conseguir algo bueno para ti”.
Qué especialidad
Ahora, con un número de orden tan alto, llega el momento de decidir el siguiente paso y el médico grancanario tiene prácticamente garantizado acceder a la especialidad que elija. Sin embargo, reconoce que todavía no tiene una decisión definitiva.
Entre las especialidades que más le interesan se encuentran Dermatología y Cardiología, dos ámbitos muy diferentes pero que, según explica, le resultan especialmente atractivos. “Ahora mismo estoy hablando con residentes y médicos adjuntos, y visitando hospitales para conocer mejor el día a día”, cuenta.
Lo que sí tiene claro es dónde quiere desarrollar su residencia: Las Palmas de Gran Canaria. “Siempre he tenido claro que me quería quedar aquí. Tengo a mi familia y a mi novia. Probablemente sea en el Hospital Doctor Negrín, pero seguro en Las Palmas”, afirma.

Pros y contras del MIR
Sobre el sistema de acceso a la residencia médica en España, Mendoza considera que el MIR es relativamente justo, aunque reconoce que tiene carencias. “El examen mide sobre todo conocimiento con preguntas tipo test, y no otras habilidades que también debe tener un médico”, indica.
No obstante, destaca que el sistema español resulta relativamente equitativo si se compara con el de otros países. “En otros lugares se accede a la residencia por entrevistas o recomendaciones, y eso depende mucho de los contactos”, expone.
Mejora de condiciones
A las puertas ya del sistema sanitario canario, el futuro residente se muestra consciente de los retos de la sanidad, sobre todo en lo que respecta a la fuga de profesionales. A su juicio, “hay plazas que no se eligen porque las condiciones no resultan atractivas. Si se aumentan las plazas tiene que ir de la mano de mejorar esas condiciones”.
En ese sentido, considera fundamental mejorar la conciliación y la carga de trabajo. “Muchas veces se trabajan 60, 70 u 80 horas semanales con guardias de 24 horas. A las cuatro o cinco de la mañana no estás igual que por la mañana”, explica, subrayando que mejorar estas condiciones beneficiaría tanto a los profesionales como a los propios pacientes.
Ilusión por empezar
Para quienes empiezan ahora a preparar el MIR, Mendoza tiene un consejo claro: constancia y perspectiva. “Hay que cogerlo con ilusión y pensar que es algo transitorio. Son unos meses muy intensos, pero si mantienes la constancia el resultado acaba llegando”, asegura.
Tras un año dedicado casi exclusivamente al estudio, el joven médico afronta ahora con entusiasmo el inicio de su carrera profesional. “Después de tanto tiempo estudiando, ya apetece empezar a trabajar en lo que llevas tantos años preparándote. Estoy con mucha ilusión”, concluye.
