La juez de Violencia sobre la Mujer número 2 de Gran Canaria ha ordenado el ingreso en prisión sin fianza de un hombre acusado, presuntamente, de haber violado a una mujer tras dejarla inconsciente con alcohol o alguna otra sustancia disuelta en una copa, mientras su esposa grababa la escena.
En un auto dictado esta semana, al que ha tenido acceso EFE, la magistrada María Auxiliadora Díaz explica que los hechos sucedieron el 25 de octubre en un municipio del norte de Gran Canaria.
Versiones opuestas
De lo ocurrido existen dos versiones: según el procesado y su mujer, fue la denunciante quien les propuso hacer un trío y se metió en su cama; de acuerdo con la denunciante, todo ocurrió contra su voluntad, tras perder el conocimiento al tomar una copa que los acusados le sirvieron en su casa sin que ella viera qué le añadían.
La juez sostiene que en lo instruido hasta el momento existen indicios que la llevan a decantarse por la versión de la denunciante, reforzados por las contradicciones en las que, a su juicio, incurrieron los procesados al prestar declaración.

Encuentro previo
Todo sucedió el mismo día en que los tres se conocieron, durante una tarde en la que los procesados invitaron a charlar y tomar algo en su casa a la denunciante, una joven chilena que vive sola en España.
En su testimonio, la denunciante relató que de lo ocurrido solo recuerda “flashes”, aunque sí tiene claro que el procesado la penetró sin su consentimiento mientras que la mujer de este tomaba imágenes con el teléfono móvil.
Indicios clave
La magistrada cita tres indicios principales que apuntalan el testimonio incriminatorio: un informe médico realizado en el Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria el día de los hechos, que activó el protocolo de agresión sexual; la insistencia de los procesados en verla en los días posteriores, pese a su oposición; y una conversación grabada en audio.
"Debido a su insistencia injustificada (en verla), la perjudicada decidió hacer una llamada a (la denunciada) en presencia de una amiga, que la grabó. En ella se pudo escuchar cómo (la denunciada) reconoció haber sacado una foto cuando la perjudicada y su marido se encontraban desnudos en el sofá del salón", recoge el auto judicial.

Relato inconsistente
La juez considera que las explicaciones de los procesados son "vagas y no creíbles". Se pregunta cómo es posible que invitaran a dormir en su casa a "una extraña" recién conocida y por qué todos acabaron en el mismo colchón existiendo tres habitaciones.
También cuestiona la razón de "tanta insistencia" en saber de la denunciante en los días posteriores, hasta el punto de acudir sin ser invitados a su domicilio para pedir explicaciones por haberlos bloqueado y no responder a sus llamadas.
Miedo y culpa
"Eso tiene un nombre y se llama miedo y culpa de lo sucedido, siendo ambos absolutamente conscientes de que la perjudicada estaba privada de sentido y, aun así, atentaron contra su libertad sexual sin su consentimiento", argumenta la magistrada.
Finalmente, la instructora sugiere la posibilidad de sumisión química, al señalar que le "llama mucho la atención" que los acusados no recuerden haberle servido un licor de hierbas antes de ir juntos a un bar cercano.
"No será que ese licor es el causante de la pérdida de conciencia de la perjudicada y por eso no quieren decir la verdad", se pregunta la juez, que justifica la prisión provisional por el riesgo de fuga del investigado.