Imagen de una ambulancia en La Palma / SUC
Imagen de una ambulancia en La Palma / SUC

Una canaria recoge firmas para que mejore el servicio de ambulancias tras la muerte de su padre

Ana Hernández se dirige a las administraciones públicas para que se pongan en marcha y mejore el servicio de ambulancias en La Palma

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marcos moreno

Ana Hernández, residente en La Palma, solo tiene un objetivo: conseguir que el transporte sanitario mejore después de que su padre falleciera a finales de junio tras un trayecto en ambulancia al hospital. Para lograr su propósito, no ha dudado en publicar un manifiesto y una recogida de firmas en la que se dirige al Servicio Canario de la Salud (SCS).

El documento exige que haya una evaluación y una mejora continua del servicio para garantizar la seguridad de las personas mayores, dependientes o vulnerables. Pide también que se revisen los protocolos de movilización y traslado de pacientes —adaptándose en todo momento, subraya el texto, a las necesidades de las personas más frágiles—.

Dolor familiar

“Esta iniciativa nace a raíz de una experiencia personal profundamente dolorosa. Mi padre, de 90 años, salió de casa para un simple cambio de sonda y nunca volvió. Falleció el día 23 de junio de 2026”, recoge el inicio del escrito que Hernández ha colgado en change.org con la finalidad de remover conciencias y reunir el máximo número de firmas posibles.

En cualquier caso, la mujer asegura que no busca cargar contra nadie: “Este manifiesto no pretende señalar a personas o instituciones concretas ni convertir el dolor en un debate partidista”. Añade que quiere contribuir a que se reconozcan los problemas, se impulsen mejoras reales y se adopten las medidas necesarias de cara a garantizar la seguridad.

Traslado crítico

Narra que su padre convivía con diversas patologías y necesitaba cambios periódicos de sonda. “Era un proceso rutinario”, afirma. A veces se le trataba en casa, mientras otras lo llevaban al hospital y regresaba a casa unas horas después. El 23 de junio fue diferente: “Una ambulancia acudió a recogerlo, pero el traslado se convirtió en una auténtica pesadilla”.

“Mi padre no fue tratado con el cuidado y la delicadeza que requiere una persona de 90 años, frágil y dependiente. Durante la asistencia sufrió una fractura de húmero izquierdo y fue necesaria la intervención de una segunda ambulancia”, cuenta. Indica que una de sus hermanas escuchó los gritos de dolor a través del teléfono y acudió de inmediato.

Relato cronológico

Señala que el hombre no quería continuar en aquellas condiciones, aunque tras conseguir tranquilizarlo y aliviar parte de su sufrimiento, fue trasladado en una tercera ambulancia. “Llegó al hospital en una situación mucho más grave de la que tenía al salir de su casa, presentaba hematuria postraumática al haber perdido la sonda durante el incidente”, agrega.

Hernández no afirma que haya una relación directa entre el fallecimiento y la hematuria postraumática, pero sí deja constancia de todo lo ocurrido desde que su padre salió de casa hasta que llegó al hospital: “Desplazamiento y fractura de húmero izquierdo, ‘posible’ lesión del nervio radial, hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones”.

Exigen investigación

El manifiesto sostiene que su padre no murió por tener 90 años ni por sus enfermedades previas. La palmera pone sobre la mesa que falleció “después de sufrir unos hechos que, a juicio de esta familia, nunca debieron producirse durante un traslado sanitario destinado a un procedimiento rutinario y que deben ser investigados con todas las garantías”.

En la recogida de firmas, Hernández detalla que La Palma es una isla con unas características geográficas y demográficas particulares, por lo que es clave atender al envejecimiento de la población. “El elevado número de personas mayores y dependientes exigen un transporte sanitario suficientemente dotado, coordinado y adaptado”, destaca.

Más recursos

Por todo ello, entre sus peticiones está “el refuerzo de los recursos humanos y materiales destinados al transporte sanitario terrestre en la isla de La Palma, garantizando una atención adecuada, segura y de calidad”. Otra de las solicitudes es que se dé una formación continua y especialización para aquellos que atienden tanto a mayores como a dependientes.

Pero la cosa no queda ahí. Sostiene que es fundamental reducir los tiempos de espera para el traslado de regreso a sus hogares de los pacientes que acuden al Hospital Universitario de La Palma (HULP) por urgencias, consultas, pruebas diagnósticas u otras prestaciones asistenciales. En ocasiones, dice, se dan demoras que alcanzan las seis horas.

Seguridad digna

Tampoco deja de lado que debe apostarse por la participación de pacientes, familiares, asociaciones y entidades sociales en los procesos de evaluación y mejora del transporte sanitario; así como por poner en el centro la seguridad y la dignidad de las personas mayores.

Una reivindicación que parte de su caso personal para que “ninguna otra familia tenga que vivir un sufrimiento semejante”.

Llamamiento conjunto

“Hacemos un llamamiento a las administraciones públicas de La Palma, al SCS, a los profesionales sanitarios, a las organizaciones sociales, a las asociaciones de mayores y a toda la ciudadanía para trabajar conjuntamente en la mejora de un servicio esencial”, reflexiona.

“Porque la protección de nuestros mayores no es una opción política. Es una obligación ética, un deber institucional y una responsabilidad de toda la sociedad”, concluye.

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