Niños en un comedor escolar. / EFE
Niños en un comedor escolar. / EFE

¿Sabes realmente qué come tu hijo en el colegio? Canarias suspende en transparencia alimentaria

Un informe nacional sobre 2.738 menús escolares sitúa al Archipiélago en categoría ‘Bajo’ porque solo el 40,2% especifica correctamente los ingredientes: 90 cumplen frente a 134 que no

Martín Alonso

Canarias aparece en la parte baja del ranking nacional de transparencia en comedores escolares. No por la frecuencia con la que se sirve pescado ni por la variedad de especies, sino por algo mucho más básico para cualquier familia: la información clara sobre qué lleva exactamente cada plato. El Informe de Análisis de Comedores en España, elaborado por OPROMAR, concluye que el Archipiélago se sitúa en la categoría Bajo en el apartado de especificación de ingredientes.

El dato que explica esa posición es contundente: solo 90 menús analizados en Canarias cumplen con la correcta especificación de ingredientes, mientras que 134 no lo hacen, lo que deja a las Islas con un 40,2% de cumplimientoen este criterio. Traducido a términos comprensibles para cualquier madre o padre: en cuatro de cada diez casos evaluados no se detalla adecuadamente qué contiene el plato que se sirve en el comedor escolar.

 

El estudio analiza 2.738 menús escolares en el conjunto de España y evalúa diferentes indicadores: frecuencia de consumo de pescado, presencia de pescado fresco, variedad de especies, equilibrio nutricional y nivel de información ofrecida en los menús. En ese marco, la especificación de ingredientes es uno de los parámetros utilizados para medir la calidad y la transparencia del servicio.

Por debajo de la media

En el conjunto del país, el cumplimiento del criterio de especificación de ingredientes alcanza el 48,7%, una cifra que ya evidencia margen de mejora a nivel estatal. Sin embargo, Canarias queda por debajo de esa media con su 40,2%, lo que explica su inclusión en la categoría Bajo dentro de la clasificación autonómica.

El informe también muestra que otros indicadores presentan mejores resultados a nivel nacional, como la frecuencia recomendada de consumo de pescado, que supera el 90% de cumplimiento. Sin embargo, cuando se analiza la transparencia informativa y determinados parámetros nutricionales, los porcentajes descienden de forma significativa.

Directamente a las familias

Desde la perspectiva educativa y social, el resultado de Canarias tiene implicaciones directas. El comedor escolar no es solo un servicio complementario: es un espacio diario de alimentación para miles de menores. La claridad en la información sobre ingredientes no es un detalle administrativo, sino un elemento clave para la confianza de las familias y la correcta gestión de alergias e intolerancias.

El informe segmenta el análisis territorial incluyendo a las Islas como zona específica dentro de su estudio, con referencia a las provincias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. La conclusión es clara: la posición de Canarias en categoría Bajo se debe exclusivamente al nivel de detalle ofrecido en los menús, no a la ausencia de pescado ni a la repetición de recetas.

En términos prácticos, el mensaje que deja el estudio es sencillo pero relevante: el problema no es necesariamente qué comen los alumnos en Canarias, sino cómo se informa sobre ello. Y en un contexto de creciente preocupación por la alimentación infantil, la transparencia se convierte en un indicador tan importante como el propio contenido del plato.