El nuevo informe Estado de las Áreas Marinas Protegidas en Canarias 2026 revela que, aunque el 21,7% del mar canario cuenta con alguna figura de protección legalmente vinculante, únicamente el 11% de las áreas marinas protegidas dispone de gestión activa y menos del 1% está bajo protección estricta, lo que evidencia importantes carencias en gobernanza y eficacia real de conservación en el archipiélago.
Las Islas Canarias consolidan su papel estratégico en la conservación marina del Atlántico centrooriental con este diagnóstico científico, que analiza por primera vez la efectividad real de las AMPs y plantea una hoja de ruta para alcanzar el objetivo global de proteger el 30% del océano antes de 2030.
El estudio, enmarcado en el plan de acción del Comité de Expertos (CEXPE) del proyecto MPAs Canary Islands, aplica por primera vez en el archipiélago la metodología internacional The MPA Guide, desarrollada por la UICN, y constata que la red de protección ha crecido en superficie, pero aún presenta debilidades en gestión, regulación y seguimiento ambiental.

Cobertura y figuras de protección
El informe detalla que la protección marina en Canarias se articula principalmente a través de la Red Natura 2000, considerada el pilar central de la conservación en el archipiélago, y se complementa con las Reservas Marinas de Interés Pesquero en La Palma, El Hierro y La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote.
Sin embargo, la baja proporción de áreas con gestión activa y el escaso porcentaje de protección estricta ponen de manifiesto una brecha entre la protección formal y la protección efectiva del medio marino.
La investigadora Eva Meyers, autora principal del estudio, subraya que no basta con ampliar superficie protegida si no se garantiza una gestión eficaz, seguimiento continuo y evaluación de resultados que aseguren impactos reales de conservación.
Presiones sobre la biodiversidad marina
El informe advierte además de las crecientes presiones sobre los ecosistemas marinos canarios, derivadas de la urbanización costera, la contaminación, la sobrepesca, las especies invasoras y el turismo intensivo.
Canarias es uno de los principales puntos calientes de biodiversidad marina del Atlántico nororiental, con 30 especies de cetáceos, cinco especies de tortugas marinas y el principal refugio mundial del angelote, además de registrar 76 especies exóticas marinas, la cifra más alta de la región.
Entre las propuestas de ampliación de protección destacan el futuro Parque Nacional Marino del Mar de Las Calmas, en El Hierro, y el Parque Nacional de Guguy, en Gran Canaria.
Hacia una hoja de ruta para el 30x30
La Unión Europea establece el objetivo de proteger el 30% del océano, con al menos un 10% de protección estricta, un compromiso en el que España y Canarias desempeñan un papel clave.
En este contexto, el informe destaca la existencia de desigualdades en los niveles de protección de las AMPs, reflejo de la diversidad de enfoques en su gestión, implementación y regulación de usos. Esta heterogeneidad evidencia la necesidad de reforzar los marcos de gobernanza y los mecanismos de monitorización para avanzar de forma efectiva hacia los objetivos de 2030.
A partir de este análisis, el proyecto MPAs Canary Islands, junto a su Comité de Expertos (CEXPE) -integrado por representantes científicos, sociales, económicos, universitarios y organizaciones internacionales- ha elaborado una hoja de ruta estratégica para fortalecer las áreas marinas protegidas.
Esta estrategia apuesta por consolidar el papel de la Demarcación Marina de Canarias dentro de una red coherente de AMPs, integrando valores de biodiversidad, así como factores sociales y económicos, y promoviendo una mayor conectividad ecológica y cooperación regional con el espacio macaronésico (Azores, Madeira, Cabo Verde, Marruecos y Mauritania).
El objetivo final es avanzar hacia una red de áreas marinas protegidas más integrada, resiliente y eficaz en el Atlántico centrooriental.