Minuto de silencio por el asesinato de Claudia Tacoronte en México / UNIVERSIDAD DE GRANADA
Minuto de silencio por el asesinato de Claudia Tacoronte en México / UNIVERSIDAD DE GRANADA

La UGR desconocía que tres alumnas habían sido asesinadas antes que Claudia en Morelos

La Universidad de Granada suspende las tres movilidades previstas a la universidad mexicana tras el crimen de la joven canaria y contacta con sus otros estudiantes en México para evaluar su seguridad

luna moya

La Universidad de Granada (UGR) desconocía que tres estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), la institución mexicana en la que realizaba su intercambio académico la joven canaria Claudia Tacoronte Aguilera, habían sido asesinadas durante los últimos meses. El crimen de la estudiante grancanaria, de 21 años, eleva a cuatro el número de alumnas de esa universidad asesinadas en apenas siete meses.

La institución granadina tampoco había recibido información de la propia universidad mexicana sobre esos tres casos anteriores, según ha explicado este martes su vicerrectora de Internacionalización, Inmaculada Marrero Rocha.

La UGR sí conocía las advertencias del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre el deterioro de la seguridad en el Estado de Morelos. Las recomendaciones oficiales alertaban de un repunte de la violencia relacionado con enfrentamientos entre grupos de narcotraficantes y secuestros y aconsejaban reforzar las precauciones, evitar desplazamientos nocturnos y extremar el cuidado al alejarse de las grandes ciudades.

Pero, según sostiene la universidad española, nadie le había comunicado que tres alumnas de la propia UAEM habían sido asesinadas antes de la llegada de Claudia.

Su muerte ha cambiado ahora los planes de movilidad de la Universidad de Granada.

Intercambios suspendidos

La UGR tenía concedidas para el curso 2026/2027 un total de 24 movilidades académicas con diferentes universidades mexicanas. Cuatro correspondían a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos: la de Claudia y las de otros tres estudiantes que tenían previsto desplazarse allí durante el segundo semestre.

Estos tres últimos viajes ya no se producirán.

La Universidad de Granada ha decidido suspender las movilidades pendientes con Morelos tras el asesinato de Claudia y revisar la situación de los demás estudiantes que permanecen en México.

De las otras movilidades concedidas en el país, 17 alumnos se encuentran ya estudiando en diferentes universidades mexicanas, mientras que el resto tiene previsto incorporarse durante el segundo semestre.

La institución ha contactado con ellos para saber cómo perciben la situación de seguridad en sus respectivos campus y si consideran que existe algún riesgo.

Por el momento, según la vicerrectora, los estudiantes que ya se encuentran en México han trasladado que se sienten seguros y están adoptando las precauciones recomendadas tanto por sus universidades y compañeros como por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Aun así, la UGR les ha pedido que comuniquen inmediatamente cualquier cambio o “percepción de riesgo” para poder organizar su regreso a España si fuera necesario.

Cuatro en meses

El asesinato de Claudia ha situado también bajo presión a la universidad mexicana. La joven es la cuarta alumna de la UAEM asesinada en siete meses, después de otros tres casos registrados desde principios de año. Los anteriores crímenes ya habían provocado protestas estudiantiles y reclamaciones de mayores medidas de seguridad.

El contexto de violencia va más allá de la comunidad universitaria. Morelos contabilizó 21 feminicidios entre enero y julio de 2026, según datos recogidos por Reuters, mientras que en todo México se registraron 380 durante ese mismo periodo.

La Fiscalía mexicana investiga la muerte de Claudia bajo el protocolo de feminicidio, después de que la joven fuera asesinada en Cuautla mientras participaba en una actividad cultural durante su estancia académica.

Claudia estudiaba cuarto curso del Grado en Educación Infantil de la Universidad de Granada y llevaba aproximadamente un mes en México. La institución granadina ha expresado públicamente su “firme repulsa y absoluta condena” por su asesinato y se ha puesto a disposición de las autoridades consulares y de su familia.

Treinta años

México no era, hasta ahora, un destino excepcional para los programas de movilidad de la UGR. Todo lo contrario.

La Universidad de Granada, una de las instituciones españolas con mayor volumen de intercambios internacionales, mantiene desde hace unos 30 años acuerdos de movilidad con universidades mexicanas. Cada curso recibe alrededor de 3.000 estudiantes procedentes de unos 90 países y envía a entre 2.500 y 3.000 alumnos a instituciones de todo el mundo.

La mayor parte viaja a países europeos a través de Erasmus+, aunque existe también un volumen importante de intercambios con América Latina, África, Asia y países árabes.

Según explica Marrero, antes de adjudicar estos destinos la universidad sigue las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores. Una vez seleccionados, los estudiantes reciben además formación previa en la que se les advierte de que una estancia fuera de la Unión Europea puede no ofrecer las mismas garantías de seguridad.

Entre las recomendaciones figura la inscripción en el registro de viajeros de Exteriores, precisamente para poder recibir información y asistencia en caso de que las condiciones del país cambien durante la estancia.

En el caso de Morelos, las alertas habían cambiado. Lo que la UGR asegura que no había llegado a conocer era la sucesión de asesinatos entre las propias alumnas de su universidad socia.

Un mural

La muerte de Claudia también ha alterado este martes un acto que la Universidad de Granada tenía programado desde antes del verano.

La institución ha inaugurado en sus comedores universitarios un mural dedicado a la igualdad y la diversidad cuya presentación estaba inicialmente prevista para julio.

La vicerrectora de Igualdad y Diversidad, Mar Venegas, ha reconocido que el asesinato de la joven ha situado el acto en un escenario muy distinto al que habían imaginado.

Venegas ha recordado a Claudia como una estudiante especialmente vinculada a los valores de igualdad, respeto y diversidad que representa la obra y ha trasladado la condena de la universidad ante cualquier forma de violencia contra las mujeres.

El mural había sido concebido como una reivindicación de esos valores. Este martes, inevitablemente, también se ha convertido en un recuerdo de Claudia.

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