La exalumna de la ULL Zara Fragoso, que en mayo de 2025 denunció al profesor José Luis Zurita por presuntas arbitrariedades al poner las notas de la asignatura de Producción Informativa que impartía, declaró el pasado 8 de junio en calidad de testigo en el procedimiento disciplinario abierto contra el profesor después de que un expediente informativo hallara indicios de la comisión de faltas tipificadas en la legislación aplicable a los funcionarios o personal laboral del centro, que deben ser evaluadas conforme al Régimen Disciplinario de Funcionarios.
Fragoso relata a Atlántico Hoy que, para su sorpresa, el día que acudió a declarar Zurita estuvo presente junto con su abogado durante todo el interrogatorio instruido por la vicerrectora de Estudiantes. La situación le pareció, según explica, "muy violenta" por tener que prestar testimonio sentada hombro con hombro con el profesor al que denunció y su representante legal, sin que la ULL previese ninguna clase de protección como testigo que originó la investigación.
Derecho de defensa
En los procedimientos disciplinarios en las administraciones públicas, es un derecho del denunciado conocer las acusaciones contra él para poder preparar su defensa. Sin embargo, no es obligatorio que este conocimiento de las acusaciones tenga que darse necesariamente en modo de careo, salvo que el instructor lo considere necesario para resolver alguna discrepancia.
En el caso de la declaración contra José Luis Zurita, la alumna denunciante explica a Atlántico Hoy que no fue previamente avisada de que su interrogatorio se produciría con el denunciado presente y sentado junto a ella. Por estas razones, asegura que sintió una "gran presión" a la hora de declarar.
La respuesta de la ULL
Atlántico Hoy ha preguntado a la Universidad de La Laguna si es habitual en el procedimiento de la ULL que los testimonios se recaben en presencia del denunciado y si no hay ninguna otra previsión de proteger a los testigos o denunciantes y a la vez respetar el derecho de defensa del denunciado, por ejemplo mediante declaraciones grabadas o con la presencia única de la representación legal de Zurita.
La universidad ha contestado "que la persona expedientada [en este caso, José Luis Zurita] esté presente es una práctica habitual en estos procesos" y que "con carácter general, los expedientes disciplinarios universitarios deben desarrollarse garantizando simultáneamente los derechos de todas las personas implicadas, incluyendo tanto el derecho de defensa de las personas expedientadas como la protección y el respeto a quienes intervienen en calidad de denunciantes, testigos o personas afectadas".
A discreción de la parte instructora
Añade la universidad que "la práctica de las distintas diligencias corresponde a la persona instructora designada en cada procedimiento, que actúa con autonomía e independencia y adopta las medidas que considera adecuadas para garantizar el correcto desarrollo de la instrucción y el respeto a las garantías procedimentales legalmente exigibles".
Es decir, poner en la misma sala a declarar a denunciante y denunciado, sentados a la misma mesa uno junto a otro fue una decisión discrecional de la persona instructora del expediente.
La denuncia
Las declaraciones de Zara y otros implicados llegan casi un año después de que la primera presentase una queja contra Zurita y que decenas de alumnos y exalumnos se sumaran a la denuncia aportando supuestas pruebas de tratos vejatorios por parte del profesor.
En aquel momento, muchos estudiantes contaron en sus redes sociales supuestas experiencias humillantes y arbitrarias sufridas en las clases de Zurita. “Se metía con mi forma de vestir y con mi condición sexual”, “es un abusón, cada vez que me ve se ríe de mí” o “casi pierdo el curso por su obsesión por joderme” son algunos de los testimonios que se difundieron entonces en redes sociales. Cuando Atlántico Hoy intentó contactar con Zurita entonces para recabar su versión, este respondió llamando "hija de puta" a la redactora que firmó la primera información sobre este caso.
Conforme fue avanzando el caso, lo que era una queja de una alumna se tradujo en la apertura de un expediente informativo contra José Luis Zurita a la que aportaron testimonios muchos estudiantes. Mientras se instruía el expediente, Zara Fragoso volvió a denunciar públicamente que el profesor estaba saboteando los exámenes de los estudiantes, al marcar como "no presentado" a alumnos que habían acudido al examen a firmar para que corriese convocatoria. Al ponerles "no presentado", esta no corría, impidiéndoles solicitar el aprobado de gracia. Muchos alumnos llegaban a la recta final de la carrera con la única carrera suspensa de Producción Informativa que impartía el profesor expedientado.
