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Los rectores Francisco García (ULL) y Lluis Serra Majem (ULPGC)./ RAMÓN DE LA ROCHA /EFE

La ULL y la ULPGC reclaman más peso en la nueva Ley de Ciencia de Canarias

Los rectores de las universidades canarias piden que la norma reconozca su peso en la investigación y advierten de una visión limitada del sistema científico

Los rectores de la Universidad de La Laguna (ULL), Francisco García, y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Lluís Serra, han pedido a los grupos parlamentarios que la futura Ley de Ciencia de Canarias reconozca el peso real de las universidades públicas dentro del sistema científico de las Islas.

Ambos han remitido una carta institucional a la Cámara autonómica en la que plantean modificaciones al proyecto de ley para reforzar su coherencia, seguridad jurídica, sostenibilidad y capacidad de respuesta ante las necesidades del sistema canario de ciencia, tecnología e innovación.

El papel de las universidades

Los rectores reconocen que la norma debe recoger la pluralidad del ecosistema canario de I+D+i, pero defienden que también debe reflejar dónde se genera mayoritariamente el conocimiento científico en Canarias: en las universidades públicas.

García y Serra muestran su preocupación porque, a su juicio, el texto ofrece una visión “limitada” de la ciencia desarrollada en el Archipiélago y del papel que esta desempeña en la sociedad.

Más que productividad

Los representantes universitarios critican que el proyecto de ley conciba la ciencia casi exclusivamente por su contribución a la productividad, la competitividad o el crecimiento económico.

Frente a esa visión, recuerdan que la ciencia también es clave para el progreso del conocimiento, la formación de personas, el pensamiento crítico, la cultura, la salud, la sostenibilidad, la cohesión social y la capacidad de una sociedad para afrontar sus grandes desafíos.

Críticas al peso de la IA

Otro de los puntos señalados por los rectores es el papel que se otorga a la inteligencia artificial en el texto. García y Serra defienden que una cosa es reconocer su importancia estratégica y otra distinta “anclar la arquitectura legal del sistema científico a una tecnología concreta”.

En su opinión, la ciencia canaria debe poder evolucionar con flexibilidad hacia los campos que resulten más relevantes en cada momento, sin que la ley establezca una jerarquía previa entre disciplinas, tecnologías o sectores de conocimiento.

Consejo Asesor y representación

Entre sus demandas, los rectores piden reconsiderar la composición del Consejo Canario Asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación para que refleje de forma proporcionada el peso de la ULL y la ULPGC.

Critican que cada universidad cuente solo con dos representantes con voz y voto en un órgano amplio y heterogéneo. Aseguran que no reclaman una posición de privilegio, sino una representación acorde con la realidad del sistema científico canario.

Evitar duplicidades

García y Serra también advierten de posibles solapamientos en las funciones de la Fundación Canaria de Investigación que plantea la ley.

Según señalan, algunas de esas tareas ya las desarrollan estructuras existentes, como la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI) y las propias universidades a través de sus servicios de investigación, unidades de gestión y oficinas de transferencia del conocimiento.