La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha alcanzado algunos de los mejores indicadores académicos de los últimos años tras la implantación de la nueva Normativa de Progreso y Permanencia aprobada por el Consejo Social en octubre de 2024.
Los datos del curso 2024-2025 reflejan una tasa de éxito del 89,42%, lo que significa que prácticamente nueve de cada diez créditos a los que se presentan los estudiantes son superados.
Esta normativa nació con el objetivo de establecer un marco propicio para aprovechar el máximo rendimiento y capacidades del estudiantado, favorecer la continuidad de los estudios y sustituir mecanismos excesivamente rígidos por medidas de acompañamiento y seguimiento académico.
Resultados académicos
De este modo, el informe presentado por el vicerrector de Estudiantes, David Sánchez Rodríguez, ante el Pleno del Consejo Social, pone de manifiesto una evolución muy positiva tanto en los resultados académicos como en los indicadores de continuidad de los estudios.
Junto a la elevada tasa de éxito, la Universidad registra una tasa de rendimiento del 72,32%, lo que supone que más de siete de cada diez créditos matriculados son finalmente aprobados.
Los mejores resultados corresponden a titulaciones vinculadas a las Ciencias de la Educación y a las Ciencias de la Salud.
Así, el Grado en Educación Primaria alcanza una tasa de rendimiento del 94,9%, Enfermería en Fuerteventura el 95,1% y Fisioterapia el 91%. En términos de éxito académico, Educación Primaria alcanza el 97,3%, mientras que las titulaciones de Enfermería superan el 95%.
Menos abandonos
Durante su intervención, David Sánchez Rodríguez destacó que “de diez créditos a los que se presenta el estudiante, aprueba nueve”, subrayando además los elevados resultados obtenidos por las titulaciones relacionadas con la educación y la salud.
Uno de los efectos más visibles de esta reforma se observa en las situaciones de desvinculación. El número de estudiantes que agotaron todas las convocatorias disponibles y tuvieron que abandonar definitivamente sus estudios se redujo de 75 en el curso anterior a únicamente 2 en el curso 2024-2025.
Del mismo modo, los casos vinculados al bajo rendimiento académico descendieron de 296 a 57 estudiantes.
El vicerrector explicó ante el Consejo Social que la nueva regulación ha permitido introducir respuestas más proporcionadas a las dificultades académicas, y señaló aspectos claves como por ejemplo que “a los estudiantes de continuación ya no se les desvincula; simplemente se adapta el número máximo de créditos que pueden matricular”.
La presidenta del Consejo Social, Ana Suárez Calvo, valoró positivamente los resultados alcanzados y destacó que la nueva normativa “busca compatibilizar la exigencia académica con el apoyo efectivo al estudiantado, favoreciendo que quienes tienen capacidad y compromiso puedan culminar con éxito sus estudios universitarios”.
Por su parte, el rector de la ULPGC, Lluís Serra Majem, afirmó que estos indicadores “reflejan el esfuerzo conjunto realizado por toda la comunidad universitaria para mejorar el acompañamiento al estudiantado y facilitar su progreso académico sin renunciar a los estándares de calidad y excelencia que caracterizan a la Universidad”.
Menos carga administrativa
El informe también constata una importante reducción de la carga administrativa asociada a la gestión de la permanencia.
Las resoluciones tramitadas por la Comisión de Progreso y Permanencia pasaron de 149 en el curso 2023-2024 a 61 durante el curso 2024-2025, primer año completo de aplicación de la nueva normativa.