Solo el 5% de las viviendas de alquiler en Canarias aceptan a familias con gatos o perros

Tenerife se sitúa en un 6%, mientras que en Gran Canaria solo un 5% de los propietarios lo permiten | En España hay 11 millones de perros y gatos

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Un perro descansando./ Archivo
Un perro descansando./ Archivo

Solo el 5% de los propietarios de viviendas en alquiler en Canarias aceptan expresamente a familias con animales de compañía, según datos de la Fundación Affinity y el portal inmobiliario Fotocasa.

Por este motivo, ambas entidades han decidido aliarse con un objetivo común: sumar esfuerzos para mostrar las dificultades que afectan a las familias con perros y gatos a la hora de alquilar una casa, y que demuestran algunas de las barreras que todavía existen para que los animales de compañía sean aceptados plenamente en nuestra sociedad.

Para los canarios, alquilar una vivienda junto a su perro o gato no es fácil. En Gran Canaria solamente el 5% de los pisos en alquiler permiten expresamente el acceso a familias con animales. Tenerife registra un 6% de aceptación.

Por encima de la media

No obstante, las cifras en Canarias son superiores a las del resto de España, donde solo el 4% de los pisos en alquiler lo permiten, porcentaje que ha bajado respecto al 2021, cuando la cifra se encontraba en el 5%. Esta cifra podría ser mayor si ambas partes, el propietario de la vivienda y la familia que convive con un perro o gato, llegan a un acuerdo. En España, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), reguladora del mercado del alquiler, otorga a los arrendadores la potestad para aceptar o no animales en su propiedad.

Según datos de Fotocasa, el alquiler en nuestro país supone el 23% del mercado inmobiliario y, de hecho, el número de viviendas en este régimen no ha parado de crecer desde la crisis económica de 2008. Cada vez son más los españoles que acuden al alquiler por motivos económicos, laborales o de flexibilidad.

Convivir con un animal de compañía es una situación bastante generalizada en nuestro país. En casi la mitad de los hogares en España, el  44%, vive con animales. En este sentido, las limitaciones existentes para estas familias que quieren acceder a una vivienda de alquiler comprometen una necesidad básica.

¿Por qué?

Siendo el alquiler una opción creciente entre la población, ¿por qué siguen existiendo reticencias por parte de los propietarios?

Sigue extendida la creencia de que los animales de compañía pueden suponer un gasto añadido para el arrendador por los desperfectos que estos pueden ocasionar en la vivienda. No obstante, lo que parece preocupar más a los que quieren arrendar sus propiedades son los inconvenientes en la convivencia, como son los posibles ruidos u olores. En muchos casos, se alude a estos supuestos para obstaculizar el acceso a la vivienda a familias con perros y gatos.

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